Discurso

Palabras del Presidente Iván Duque en la visita a las instalaciones de Tecnoquímicas

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Villa Rica, Cauca, 25 de octubre de 2019

 

Muy buenas tardes a todos.

Doctor Francisco (Barberi), sus palabras me conmovieron, y se lo quiero contar por lo siguiente, porque usted contaba la historia de Tecnoquímicas y contaba usted la gesta de ese gran colombiano, de Francisco Barberi Zamorano, no tuve el honor de conocerlo, pero lo conocí a través de la persona que quizás más  influencia ha tenido en mi vida, mi padre Iván Duque Escobar.

Lo conocí hace muchos años, porque mi padre me contaba que recién empezaba su trabajo en Naciones Unidas, en 1969, Colombia tenía un embajador en Misión Especial, que era el doctor Francisco Barberi Zamorano.

Y contaba mi padre, que era un hombre totalmente amable, cálido, visionario, generoso, pero además con un gran sentido de patriotismo; mi papá contaba como cuando estaba pensando en la apertura de un nuevo negocio siempre tenía como premisa como podía beneficiar a las comunidades donde trabajaba.

Recuerdo, además, que mi padre narraba, cómo Francisco Barberi tenía la idea de constituir en nuestro país una verdadera industria farmacéutica en momentos donde era todavía más difícil hacer empresa en Colombia.

Hoy nos pareciera casi una verdad de Perogrullo, pero hacer empresa 1941 era todavía más compleja que hacer empresa en el siglo XXI con tanta competencia.

Esos primeros años que usted narraba, son los años que describen el espíritu empresarial de este país, guiado esencialmente por la palabra optimismo; no se puede ser empresario y no se puede ser emprendedor si no hay optimismo y si no hay también patriotismo.

Son muchos años y estoy seguro, doctor Francisco, que hoy su padre se sentiría orgulloso porque usted no solamente siguió su legado, sino que triplicó su legado en ambición, desde el punto de vista de hacer transformación productiva en el país, ambición desde el punto de vista de innovación y ambición desde el punto de vista de beneficiar a las comunidades donde opera esta compañía.

Hoy lo veíamos, y quizás todos cuando tenemos contacto con los medios de comunicación, y vemos cómo se anuncian los productos de TQ, sabemos que TQ existe, pero cuando entramos a sus fábricas, cuando esté echando la mano de los trabajadores, nos damos cuenta de tres grandes mensajes.

El primero, estar en el territorio y no en territorios fáciles, son territorios de alta exigencia social y económica, pero se ve que ahí no hay miedos, sino voluntad de cambio.

Ver mujeres cabeza de familia, jóvenes, hoy salude muchas de ellas, algunas llevan años en la compañía y otras llevan menos de dos o tres, y en el saludo cuando estrechar su mano transmiten la alegría, y sentirse además no solamente motivados sino que son parte de un proceso mucho más sublime.

Y diría también, que está el trabajo con las comunidades, yo podría decir que Tecnoquímicas es una de las empresas en Colombia con mayor personal afrodescendiente, y eso también muestra un gran sentido de trabajo con la Colombia profunda.

Entonces esta emprendimiento, innovación, emplear mujeres cabeza de familia y también el sentido de arraigo de minorías. Pero eso no es todo, lo que es aún más diciente es que esta empresa es capaz de constituirse en una multinacional desde Colombia, con más de 7 mil empleados, de los cuales tiene 600 empleados regados en otros territorios del mundo.

Y son cerca de 6 mil 400 empleados en territorio colombiano, que comparten una visión y es la de hacer una empresa farmacéutica de alto calibre desde Colombia, compitiendo con las empresas más sofisticadas y más exigentes.

Para mí, para mí eso es Colombia, pero hay otra cosa que define a Tecnoquímicas y que define a Colombia, y en mi palabra favorita resiliencia.

Yo recuerdo en campaña que algunos de los críticos, que siempre terminan ayudando a fortalecer el espíritu de positivismo, decían ¿resi qué?

Resiliencia significa ser capaces de convertir las adversidades en las mejores de las oportunidades.

Y fíjese, doctor Francisco, que en su propia narrativa de la evolución de la empresa, usted mostraba cómo en esos años 90 muchas de las empresas que estaban asentadas en el país, y que trabajaban articuladamente, pero en una relación simbiótica, empezaron a irse del país, empezaron a cambiar sus estructuras productivas.

Eso, que ante los ojos de cualquier empresario hubiera significado la mayor de las amenazas, ustedes la convirtieron en la mejor de las oportunidades desarrollando marcas propias y pudiendo posicionarlas en el mercado nacional.

Hago todas estas referencias porque hace tan solo cuatro años llegaba a su oficina, invitado por usted y la Embajadora Claudia a hacer una presentación sobre lo que a mi juicio, como senador de la República, hacía falta para la promoción de la industria nacional.

Yo me definí como como el defensor de la industria colombiana. Y recuerdo que una de las primeras apreciaciones que hice ante la junta de Tecnoquímicas fue que nuestro país no podía seguir con un sistema tributario que terminaba alimentando el espíritu de gasto de los gobiernos para acrecentar los déficit y pasarle después la factura a las empresas; afectando a su competitividad, su productividad, la capacidad de generación de empleo y, por supuesto, afectando las inversiones estructurales.

Además, con la miopía de otras épocas que no reconocían que la inversión de hoy, es el crecimiento de mañana.

Recuerdo que les expuse a los miembros de la junta, como después lo hice durante más de dos años y medio una larga campaña presidencial, que este país necesitaba urgentemente cambiar ese paradigma, que se podían bajar las tasas efectivas de tributación a la micro, a la pequeña, a la mediana y a la gran empresa.

Y que por esta vía tendríamos más crecimiento, más inversión y al mismo tiempo, tendríamos más recaudo.

Recuerdo tanto escepticismo de puristas que tratan de explicar la economía, pero  nunca han tenido contacto con el mundo real de las empresas, ni el de la facturación, ni el de los costos.

Y no faltaron las voces que decían, que ese tipo de propuestas lo que hacían era alimentar la robotización de la sociedad afectando la generación de empleo.

Pues hoy puedo decirle, doctor Francisco, que vengo con orgullo, cuatro años después, para decirles que aquí ya no hay teoría, que no hay mejor forma de hablar con elocuencia que la evidencia.

Y sí, tomamos las decisiones correctas el año pasado; bajamos la carga efectiva de tributación, no solamente reduciendo la tasa nominal de renta, si no permitiendo el ciento por ciento del IVA sobre bienes de capital, el 50 por ciento del ICA, facilitando, además, las megainversiones, eliminando progresivamente la renta presuntiva, una figura paquidérmica en los sistemas tributarios.

Y hoy, 14 meses después, de haber empezado nuestro Gobierno, podemos ver cómo Colombia en el 2017 creció al 1.4%, en los primeros trimestres de nuestro Gobierno al 2.8.

Y como lo decía ayer el propio Secretario General de la Ocde, Colombia está proyectada para crecer al 3.4% en el año 2019, por encima del promedio mundial, por encima del promedio de la Ocde y por encima del promedio latinoamericano, lo cual quiere decir que sí se pueden hacer los cambios para detonar inversión en el país.

Pero eso no es todo, eso no es todo.

En estos primeros meses del primer semestre del año 2019, la inversión extranjera directa en Colombia creció 24.7%. El recaudó creció más del 10%, algo que no se veía desde el año 2012, pero, además, reduciendo el déficit fiscal.

Este año cerraremos con un déficit del 2.4, el más bajo en 8 años, y el primer superávit fiscal primario desde que Colombia tiene la regla fiscal.

A estas medidas las acompañan, también, decisiones que hoy son abiertamente contundentes. Y es que el país en la medida que toma ese mayor crecimiento y esa reducción del déficit, también, tiene la mayor inversión social en distintos sectores, como haber consolidado el presupuesto más alto en 200 años de vida republicana para la educación y para la salud.

Haber visto cómo en tan sólo 14 meses se entregan más subsidios de tasa de interés y de cuota inicial para vivienda de la que se entregó en los cuatro años anteriores. Ver cerca de 67 mil jóvenes llegar gratuitamente la universidad de nuestro país, llegaremos a 80 mil este año, y 334 mil en agosto del 2022, y así en muchísimos frentes.

Luego sí se puede promover el crecimiento, acelerar la inversión, darle señales claras de competitividad a las empresas de nuestro país, y apostar por ese crecimiento futuro. Pero quiero decirlo, además, con otro mensaje después de lo que hemos visto hoy acá.

Usted me decía que muchos de los amigos aquí presentes, sí sabían y conocían de Tecnoquímicas, quizás, conocían, también, su planta en el centro de Cali, pero no conocían este esfuerzo titánico de estar en Villa Rica haciendo esta transformación productiva.

Los colombianos tenemos una Constitución sui generis, y lo digo porque nos definimos como un Estado social de derecho, pero hay un artículo que es el artículo 333 que yo le digo siempre a los empresarios, imprímanlo en grande, cuélguenlo en la oficina, porque ahí se reconoce el sentido social de la empresa y la función social de la empresa.

Mientras en muchos países, y aquí tampoco sobran esas voces que tratan de confrontar a la sociedad y generar una pugnacidad permanente entre trabajadores y empleadores.

Esa es la posición miope, la posición real es la que vemos hoy acá, donde trabajadores y empleadores tienen un solo propósito, donde el éxito del trabajador es el éxito del empresario, y el éxito del empresario es el éxito del trabajador y esa es la armonía que nos debe guiar a nosotros.

Este es un país que tiene un gran espíritu empresarial.

Les contaba ayer a muchos funcionarios internacionales de la Ocde, que Gabriel García Márquez decía que en Colombia nos cuesta celebrar el progreso, porque siempre estamos pendientes de lo que nos hace falta y no de lo que hemos conquistado.

Yo creo que hay que combinar las dos; celebrar el progreso y buscar muchas más y mejores fronteras. Aquí lo estamos viendo.

Usted me decía que tiene 200 millones de dólares para invertir en los próximos tres años, Ese es un mensaje muy contundente para Colombia y lo está haciendo, además, con esa función social, donde sus empresas están también apostándole a la transición energética de nuestro país.

A pocos metros de acá estábamos viendo una granja solar de 4 megas que, además, cuando tenga excedentes, y ustedes se vinculen a la red, podrá ser compartida también para abaratar la energía las comunidades frente a las cuales ustedes conviven y contribuyen a su progreso.

Esa es la Colombia que nosotros queremos construir.

Esto no necesita ideologías. Esto no necesita colores partidistas. Defender el sentido empresarial de Colombia es apostarle al sentido común de un país que quiere transformarse y que necesita crecimiento con Equidad.

Yo quiero decirle, apreciado doctor Francisco (Barberi, Presidente de Tecnoquímicas), a usted, y a la doctora Claudia, a quienes les tengo un inmenso cariño:

Gracias por creer en Colombia, gracias por apostar por una inversión tan grande en nuestro país, gracias por apostar por ese empleo, gracias por esa genuina preocupación por las comunidades.

Ustedes no son los únicos, seguramente. El país también tiene gran sentido empresarial y en esta región lo ha tenido.

Pero sabe qué me gustó hoy, y aprovecho para decirle y recordarle esto a mi buen amigo el doctor Mauricio Cabrera, que lo veo por acá, que hoy veía yo los procesos de fabricación y automatización, y entonces le preguntaba ¿bueno y aquí ustedes cómo están haciendo con tantas máquinas que hay en el mundo, que automatizan funciones?

Me decía tenemos una práctica en esta empresa; tecnología sí, innovación sí, pero no estamos dispuestos a sacrificar un puesto de trabajo, solamente por ahorrarnos unas fracciones de segundo.

Y quiero, también, decir lo siguiente.

Les pedí a mis compañeros de Gobierno, al Ministro (de Comercio, Industria y Turismo) José Manuel Restrepo; al Ministro de Salud, Juan Pablo Uribe; le pedí al Director del Invima (Julio César Aldana), le pedí a la Viceministra de Comercio, también al Viceministro de Industria, que Colombia necesita un documento Conpes, una política pública para el desarrollo de nuestra industria farmacéutica, de la industria nacional, con visión internacional.

Que necesitamos, además, quitarle trabas y restricciones, muchas de ellas absurdas, que llevan a la competencia desleal, pero, sobre todo, también, con un gran propósito, y es que se puede hacer desarrollo industrial en un sector tan importante como éste y se puede hacer dentro de una concepción de un sistema de ciencia, tecnología e innovación para el país.

Por años se añoraba tener un Ministerio de Ciencia y Tecnología, nosotros lo creamos a costo cero, pero con la idea de tener un sistema de ciencia, tecnología e innovación robusto.

Y no tengo duda alguna, que ese vínculo entre empresas como Tecnoquímicas, las universidades, la sociedad científica puede ayudar a ese estímulo y a ese desarrollo de una industria, que si demuestra que tiene visionarios y las condiciones, puede romper fronteras con éxito.

Eso sí, ese compromiso también lo he dejado claro, no solamente con ustedes sino con todos los colombianos, porque queremos que la industria farmacéutica en Colombia se fortalezca.

Y por último, decía un gran empresario, que en la vida hay quienes quieren hacer y quieren transformar.

Hay quienes no quieren dejar hacer y no quieren dejar transformar.

La Colombia que estamos viviendo es una Colombia de grandes transformaciones.

Por eso, este Gobierno, que no tiene la reelección en frente, por eso no me preocupa ningún tipo de agresión política, porque a mí lo que me interesa es trabajar por este país y producir resultados y no hay mejor elocuencia que la evidencia, que de aquí al 7 de agosto del 2022 vamos a seguir trabajando con toda la energía, para que este país le apueste a crecimiento con Equidad, pensando en el Siglo 21.

Eso se logra con empresas como Tecnoquímicas, con inversiones como las que ustedes anuncian, y con un sector empresarial que está dispuesto a jugársela toda por el futuro.

Así que la cuñita final para los empresarios que nos acompañan hoy acá.

Necesito que los empresarios aquí, que han hecho todas estas reflexiones y que se dan cuenta que este Gobierno lo que busca es más Colombia y menos las cosas que nos dividen, necesitamos todos cabalgar unidos en estos meses para ratificar la Ley de Financiamiento, que está trayendo estos buenos resultados y que le está dando tantos mensajes al sector privado.

Esta es una tarea de todos y manos a la obra.

Muchas gracias.

(Fin/epr/jpb/mha/bco)

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