Palabras del Presidente Iván Duque durante su diálogo con excombatientes de las Farc, en el Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación (ETCR), del municipio de La Paz, Cesar
especial Presidencia de la República

Discurso

Palabras del Presidente Iván Duque durante su diálogo con excombatientes de las Farc, en el Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación (ETCR), del municipio de La Paz, Cesar

Foto: Nicolás Galeano - Presidencia

La Paz, Cesar, 15 de marzo de 2019.

 

Muy buenas tardes a todos ustedes. Yo quiero empezar por darle gracias a Dios, por estar hoy acá en este diálogo importante para nuestro país (…).

Yo quiero empezar por lo siguiente: esta es una conversación que debemos tenerla, franca, de persona a persona. Yo no quiero entrar a una discusión partidista. Yo soy Presidente de todos los colombianos y yo quiero que ustedes reciban mi mensaje como Presidente de todos los que están acá.

El mismo afecto, el mismo amor y compromiso que tengo por el bienestar de todos los colombianos, está presente hoy aquí.

Por eso mi discusión no es partidista, no estoy en antagonismos con ningún partido político. Los partidos políticos tienen su presencia clara a través de las distintas instancias donde tienen representación, sean el Congreso, las asambleas, los concejos. Esos espacios están dados.

Yo lo que vengo es hablarles a ustedes como Presidente de la República y como su Presidente, preocupado por su bienestar.

Me alegró mucho llegar hace un rato y recorrer la ETCR. Saludar a tantas personas, con sonrisas, con genuino sentimiento de optimismo, de futuro.

Yo vi la bebé y me emocioné cuando la saludé, porque de verdad me transmitiste alegría, y Dios bendiga siempre está linda criatura. Niña tan linda, que es un símbolo de esperanza para nuestro país.

Me complació ir a donde están las granjas, me complació ver las codornices, me complació entrar al taller de confección, ver el empeño que le están poniendo muchos de ustedes a sus iniciativas.

Me hizo muy feliz haber comprado las botas aquí en esta tierra, y haber invitado a otros compañeros de Gobierno a que lo hicieran, porque es un símbolo que pueda darse en nuestro país. Una iniciativa productiva y que ojalá todos nos podamos poner estas botas y sentir, claramente, que hay esperanza en esa decisión valiente que han tomado muchos de ustedes en el camino de la reconciliación.

Yo quiero decirles a ustedes lo que dije hace ocho días, y es esto: todas las personas, absolutamente todas, las que están en el proceso de reincorporación, pueden tener la absoluta tranquilidad de que nosotros queremos hacer el mayor esfuerzo por el éxito de ustedes, para que puedan hacer esa transición exitosa a esas fuentes de ingresos, fuentes de trabajo.

Y no tienen absolutamente nada que temer con respecto a la discusión constitucional, política, democrática, congresional, sobre el tema de la Ley Estatutaria de la JEP, a la cual me voy a referir.

Mi presencia hoy acá no es por cuenta de las objeciones y del debate que se da en el Congreso. Mi presencia hoy es igual que mi presencia en Pondores. Quería venir a saludarlos, a estrechar sus manos, a conocer sus realidades, a que me expresaran desde el corazón lo que sienten, lo que les preocupa, lo que les angustia; sus sueños, también, como me lo compartieron muchos.

Gracias, Carolina, por esa conversación que tuvimos. La disfruté mucho. Le agradecí mucho cómo me iba contando los programas de género y de empoderamiento de la mujer. Le agradecí a varios de sus compañeros, hoy, que me fueron explicando cómo cada actividad va trayendo retos, pero vi una esperanza grandísima cuando me estaban diciendo de la comercialización de los huevos de codorniz.

Yo vengo hoy acá es hablarles de ese país que tenemos que construir juntos, que debemos construir juntos, que podemos construir juntos y que estamos llamados a construir juntos.

¿Cuál es ese país? Es el país que, de una vez por todas, rechaza la violencia, rechaza la criminalidad. Y lo que ustedes están haciendo, de dar ese paso adelante, pueden tener la certeza de que estamos acá empeñados, en que ese paso sea un paso exitoso.

Yo quiero también agradecerles aquí la presencia de nuestros generales, de nuestros coroneles, que han estado acompañando la seguridad de la ETCR. Eso también es un gran símbolo de lo que es Colombia, cuando damos estos pasos hacia adelante.

Quiero decirles esto: nosotros llevamos ocho meses en la Presidencia de la República, nuestro Gobierno lleva ocho meses. Es difícil uno corregir tantos errores de años en Colombia, pero tenemos todas las ganas de hacerlo, y hacerlo por el bien del país y de buscar trabajar juntos.

Cuando nosotros empezamos en agosto el Gobierno, nos encontramos con que los recursos de alimentación y salud para las ETCR expiraban en diciembre.

¿Cuál fue la decisión nuestra? No, señor, hay que extender este cubrimiento. Y se ha extendido.

Dos, yo le pedí a Naciones Unidas: queremos que nos acompañen ustedes, como lo han hecho, con independencia, para monitorear y hacer seguimiento al deseo genuino de este Gobierno de ayudarles a ustedes a salir adelante en el proceso de reincorporación.

Que nos aplaudan lo que es de aplaudir, y que nos cuestionen lo que es de cuestionar. Pero que nos acompañen a ser exitosos.

Y ahí vienen dos noticias, que son importantes relevar. La primera, en agosto teníamos, después de 18 meses, desde momento de la firma de los acuerdos, teníamos dos proyectos productivos aprobados. Hoy, con el apoyo del doctor Emilio Archila, el Alto Consejero Presidencial para la Estabilización, 21.

Deben ser más, claro que tienen que ser más. Y claro que queremos que sean más. Pero se ve un avance, que no se puede negar en los hechos. Y que demuestra voluntad genuina de hacerlo, y hacerlo bien.

Cuando llegamos, teníamos apenas dos Planes de Desarrollo con Enfoque Territorial. Hoy, tenemos 16. Hemos concertado 14 planes en el territorio, en las comunidades.

Que debemos avanzar más rápido, ustedes tienen razón. Es que ustedes firmaron ese acuerdo en diciembre del 2016, y muchas cosas quizá estaban previstas para empezar con una gran velocidad. No podemos devolver ese tiempo, pero lo que sí les puedo decir es que desde el 7 agosto queremos que las cosas sean distintas, y sean mejores.

Y no es para criticar a nadie, porque yo no estoy en antagonismo con los gobiernos anteriores. Yo lo que quiero es que lo que nos corresponde a nosotros, lo hagamos bien, por ustedes y por sus familias.

Es en ese sentido donde también quiero resaltar que el enfoque que nosotros queremos, es que a partir de agosto no haya incertidumbre.

Es lo que yo le he dicho al doctor Archila. ‘Doctor Archila, sí. Si bien la figura jurídica está llamada a expirar en agosto, tenemos que buscar que se mantenga el sentido de organización, de comunidad, de proyectos. Y que los proyectos les generen las fuentes de ingreso, para que ustedes puedan tener esa sostenibilidad de sus familias y, al mismo tiempo, hacer esa transición bien hecha’. Entonces ese mensaje está ahí.

¿Qué quiero también resaltar? Lo que tiene que ver con el Plan de Desarrollo. Porque el Plan de Desarrollo no es de Duque. El Plan de Desarrollo es de Colombia. El Plan de Desarrollo se está discutiendo en el Congreso, y ojalá con aporte de todos los partidos políticos, que todos los partidos lo enriquezcan, para que sintamos la representación de nuestras ideas allí.

Ahí hemos buscado 37 billones de pesos para todo lo que tiene que ver con estos procesos de transformación en los territorios. Y adicional a eso, estamos hablando de la transversalidad, de cómo queremos que los recursos lleguen en distintos frentes.

Ahí yo quiero hablar de algunas preguntas que ustedes me plantearon, que me llegaron al corazón.

Una pregunta, buena pregunta: educación básica y educación superior. ¿Wilber, no? ¿Cuál es mi deseo como Presidente de Colombia? Yo creo que todos los colombianos tenemos una deuda histórica con la educación. Que los involucra a ustedes, sí, pero nos involucra a todos, a todo el país.

Yo me siento contento de plantearle hoy a Colombia revoluciones en el sector educativo. La primera, la revolución de la alimentación escolar. Hoy en Colombia tenemos 4 millones de niños con alimentación escolar.

¿Qué queremos nosotros? Llegar a 7 millones de niños en el año 2022: 180 días del año recibiendo los micronutrientes para que tengan las herramientas para aprender. Eso los beneficia, claro que los beneficia, porque hacen parte de esa cobertura.

Dos: yo tengo el anhelo de que los niños que nacen, los primeros mil días, que son los días decisivos para su vida, tengan atención integral.

Lo que nosotros estamos diciendo a Colombia es: queremos pasar de 1 a 2 millones de niños, sobre todo, los niños que están en las zonas de mayor vulnerabilidad. Eso les impacta, claro que les impacta, pero se irriga también en el territorio nacional.

Tres: la jornada única en los colegios, para que los niños no tengan que ir solamente media jornada, y puedan tener un currículo con más materias, aprendan cosas del futuro, y demás. Nuestra meta es duplicar el número de niños que van a la jornada única. Eso los beneficia, claro que los beneficia, pero también se irriga en el territorio nacional.

En la educación superior, Embajadora (de la Unión Europea, Patricia Llombart). Con esfuerzo, porque tenemos limitantes fiscales. Uno quisiera resolverlo todo, pero los recursos toca priorizarlos. ¿Qué nos propusimos? Darle a la educación superior el mayor presupuesto de su historia, y lo logramos.

Este año empieza, y queremos que 336 mil estudiantes de familias de bajos recursos tengan educación universitaria pública gratuita. Este semestre, van a empezar los primeros 45 mil. Ya estamos avanzando en ese sentido. Que eso los beneficia, claro que los beneficia, pero también se irriga en el territorio nacional.

¿Qué necesitamos? Que ustedes nos ayuden acá con la cooperación internacional, con el equipo del Gobierno, con el equipo del doctor (Andrés Felipe) Stapper (Director de la Agencia para la Reincorporación y la Normalización – ARN), a ver cuáles pueden ser esos primeros beneficiarios jóvenes que estén acá, que lleguen a esos programas de Generación E.

Y, desde luego, el Sena. Yo tengo que hablarles desde el corazón. Yo creo profundamente en el Sena, y una de las cosas que queremos desde el Sena es que los bachilleres puedan tener doble titulación.

Nuestra meta para año 2022 es que hay a 600 mil o 650 mil –me dijo Carlos Mario (Estrada, Director del Sena), esta mañana–. Estudiantes que se gradúan, y que en una mano tengan su diploma de bachiller y en la otra el diploma de técnico del Sena, formados para el empleo. Y, desde luego, preocuparnos por el bienestar de los profesores.

Entonces a la pregunta de la educación, sí, ahí está la acción de gobierno, que yo quiero también que pegue positivamente en estas comunidades.

Ahí tenemos que trabajar juntos, sí, con los alcaldes, doctor Emilio, pero que esa cobertura de los programas de gobierno se sienta también en estas comunidades.

Ahora, me plantearon una cosa muy interesante. Me preguntaron por los proyectos productivos. ¿Qué necesitan los proyectos productivos? No nos digamos mentiras, un proyecto productivo funciona cuando uno tiene quién le compre. Y cuando uno tenga quién le compre, ojalá con algo de certeza en el tiempo.

Por eso yo les preguntaba a los amigos de la granja aquí, y les preguntaba a los amigos de las codornices: ‘¿Cómo están vendiendo?’. Me dijeron: ‘No, ya me está comprando un supermercado en Barranquilla’.

Entonces le dije yo al doctor Archila: ‘El programa que lanzamos con el Ministerio de Agricultura, de Agricultura por Contrato, es un programa que les sirve a todos los esquemas productivos que tenemos acá’.

¿Por qué? Porque pueden vender, les compra un mayorista, sin intermediario, con un contrato a término fijo, con una producción, y eso les permite a ustedes ir creciendo.

Fui al taller de la confección, y el modelo también sirve. Claro, ¿qué se necesita? Me lo decían ustedes: ‘Hombre, necesitamos es quién nos haga las órdenes, y quién nos compre las botas, y quién nos compre las camisas y los uniformes’.

La responsabilidad nuestra es ayudarlos a encontrar esos compradores, y me voy con esa tarea. Y espero, doctor Emilio, que pongamos esto como prioridad nuestra, para responderle aquí a la comunidad y decirle: Mire, vamos a entregar estos proyectos; estos compradores, que les ayudan a ustedes a tener esa sostenibilidad.

Pero hablemos también de otros temas, que son importantes. Plantean ustedes la vivienda. Me parece bien el nombre de ‘Ciudadelas de Paz’. Lindo nombre.

¿Qué es lo que necesitamos? Que los programas de vivienda puedan organizarse con las tres iniciativas que tenemos en el Gobierno. Con la iniciativa de Casa Digna, Vida Digna. Porque pronto hay algunos que dicen: ‘Pues yo quiero seguir viviendo cerca, pero quiero tener mi casa cerca de donde estaban mis tíos, mis abuelos, mis hermanos’. Entonces esas casas también, de pronto, necesitan un mejoramiento. Ahí estamos con ese programa.

Los programas de VIS, de VIPA, lo que queremos también es que se puede estructurar en estos municipios, para que construyan ustedes ese escenario. Y si lo quieren tener colectivamente, pues entonces la responsabilidad nuestra es cómo se va a hacer esa gestión de las tierras.

Yo ahora le voy a decir al doctor Emilio que les cuente cómo estamos pensando nosotros ese proceso, después de agosto. Pero sí, sí tengo esa motivación, de ver esos procesos de vivienda avanzando.

Habrá otros que de pronto digan: ‘Yo quiero pasar a vivir a otro lado, yo de pronto no tengo esa vocación emprendedora, pero entonces qué puedo hacer?’. Ayudar también a esos propósitos de empleabilidad.

Entonces lo dije en el discurso: Ninguno de ustedes tiene nada que temer con lo que ha pasado, porque este Gobierno está comprometido con ayudarles a ustedes a ese éxito.

Ahora, me hacen la pregunta: que yo estoy destruyendo la justicia especial. No. Y en eso quiero hablarles desde el corazón. No. Porque si la quisiera destruir, la hubiera objetado toda, toda. Y ese no es mi propósito. Mi propósito es: hay 159 artículos, y yo sugerí unas objeciones para que puedan ser mejoradas por el Congreso.

Entonces me van a decir: A ver, explíquelas. Yo no los quiero enredar con mucho detalle, pero les voy a decir, porque ustedes me merecen a mí todo respeto para aclarar las dudas que han planteado.

La primera, la reparación: hombre, cuando nosotros hablamos de la reparación en el artículo séptimo, es que también se recoja lo que, además, está dicho en el punto –a ver si mi memoria no me falla–: 5.1.3.7, donde se habla de esa reparación colectiva. Aquí nadie les va a quitar a ninguno de ustedes lo que están construyendo, pero que se precise, como está precisada en otros aspectos.

Dos, lo que nosotros hemos dicho: hombre, la Oficina del Comisionado para la Paz debe seguir teniendo la posibilidad de revisar las listas, para saber quiénes deben estar en el proceso y quiénes no.

Eso no los afecta ustedes, pero sí los puede perjudicar si se les mete un colado que no está en el proceso y que quiere es validarse o mimetizarse en el proceso, para ganar un beneficio. Eso les hace daño es a ustedes, porque ustedes lo primero que no quieren es que haya colados en este proceso.

Tres, lo que nosotros estamos diciendo frente al tema de los máximos responsables, entiéndanmelo bien, es que si dicen que la acción penal es solamente para los máximos responsables, lo preocupante es que deja es en incertidumbre jurídica a aquellos que hayan cometido crímenes de lesa humanidad, porque no van a estar en la JEP. Y lo que nosotros estamos pidiendo es: precíselo, justamente para que haya certidumbre jurídica.

Y lo otro, frente a la extradición, nosotros lo que estamos diciendo es: todos los delitos que se cometan después de la firma –ustedes mismos lo tienen claro–, eso no es competencia de la JEP. Y entonces ahí que opere la justicia, sin sesgos, sin señalamientos, sin estigmatizaciones: que opere la justicia con rigor.

Y lo otro es lo que tiene que ver con el artículo 153, que es justamente cuando hablan de otras personas, que no se cuelen otras personas, para ganar principios y beneficios, diciendo que van a decir la verdad, pero es para eludir otra justicia. Lo que estamos pidiendo es que se precise.

Nada de lo que está ahí en esos seis puntos que les he descrito, afecta el proceso de ustedes, de reincorporación. Nada de lo que está ahí, afecta el tránsito que ustedes están haciendo.

¿Y qué me corresponde a mí? Ejercer una atribución que me da la Constitución. ¿Para qué? Para qué decida el Congreso. Y que el Congreso decida, como les dicte su conciencia, porque yo no compro conciencias.

Que el Congreso se pronuncie con libertad sobre esas materias y, como lo dije también hace ocho días, acojo la decisión que tome el Congreso de la República. Y eso es obrar con la Constitución y la ley.

Entrando a los otros temas que ustedes planteaban acá, yo no voy a entrar a la discusión del caso del uno, del caso del otro, que le pasó a este o qué le pasó a aquel.

Eso no me corresponde a mí. A mí lo que me corresponde es decir, como Presidente de los colombianos: aplico la Constitución y la ley, conforme a mis atribuciones, una vez se surtan todos los trámites que corresponden a las instancias que han sido reconocidas.

Yo, como Presidente, además lo dije hace ocho días, reconozco la importancia de la Justicia Transicional, para que haya verdad, justicia, reparación y no repetición.

Yo he ido a visitar la Justicia Transicional. Y he reconocido, además, la importancia de que se administre justicia que le dé claridad a todo el mundo, empezando también por las víctimas.

Creo que el reto que tenemos todos nosotros es quitarnos esa esa diferenciación maligna, que intentaron algunos, de decir: enemigos y amigos de la paz.

¿Cómo así? O que esto es el Sí y el No. ¿Por qué? Aquí ustedes ven a mis compañeros de Gobierno. Algunos defendieron públicamente el Sí, otros defendieron públicamente el No. No son enemigos. Y no están enfrentados. Hoy trabajan conmigo para sacar adelante este país y para hablarles, con sinceridad, como les estamos hablando hoy. Eso es lo que importa. ¿Vamos a seguir manteniendo una división absurda en el país? No.

Yo lo que quiero es que ustedes reciban de parte mía, con mi visita, el mismo afecto que sienten todos los colombianos, y que espero transmitirles a los colombianos cuando hago los Talleres Construyendo País, para escuchar.

Que hay necesidades, sí, apreciada concejal. Claro que hay necesidades. Yo quisiera poderlas resolver todas. No las puedo resolver todas. Pero sí tengo la voluntad de buscar soluciones.

Por eso me he sentado con el Gobernador (del Cesar, Franco) Ovalle, y me he sentado con (el Alcalde de Valledupar, Augusto Ramírez), Tuto Uhía, y me he sentado con los alcaldes y las alcaldesas a ver cómo priorizamos, cómo conseguimos un recurso, la cooperación internacional, una cosa o la otra. Mi mensaje para ustedes es que aquí estamos con afecto a responder.

Ustedes se han quejado de muchas de las condiciones habitacionales. ¿Qué les puedo decir? Que tienes razón. Ahora, ¿hace cuánto están en esas condiciones?

A ustedes les dijeron, primero, que iban a estar seis meses, y ya van para más de dos años. Entonces hemos tratado, en la medida de lo posible, con el doctor Stapper, ver cómo vamos mejorando, mientras se van cerrando esos capítulos y, al mismo tiempo, pensando en qué viene después de agosto, dónde podemos seguir teniendo espacios de proyectos productivos colectivos y garantizar la protección.

Frente de lo que aquí se ha dicho de los líderes sociales: claro que me duele lo que le pasa a un líder social. Pero me duele, como me duele igual lo que le pasa a cualquier colombiano. Porque la labor cuando uno es Presidente, es cuidar cada lugar del territorio y cada vida como si fueran los propios hijos de uno. En eso no hay distinción.

Que hemos tenido que ver, sí, asesinatos de líderes sociales. Cuándo empezó nuestro Gobierno, teníamos más de 200. Hemos tratado de bajar esas tendencias, y bajar la tendencia de homicidios en el país.

Nos dimos cuenta de que muchos homicidios se estaban presentando en zonas donde había un crecimiento vertiginoso de la coca y presencia del narcotráfico. Y lanzamos un programa, donde hicimos claro quiénes eran algunos de los asesinos de líderes sociales, y ya hemos ido capturando a muchos de los que han estado detrás de esas organizaciones.

Pero necesitamos todos, colectivamente, poder denunciar y actuar. Y aquí estoy, y estaré siempre, entregando mi vida por proteger la vida de los colombianos. Jamás, jamás, patrocinaré ningún viso de ilegalidad en este país.

Para mí, quiero ser claro, reconozco, y pueden tener la certeza, de que aquí estamos validando este proceso de ustedes de reincorporación.

Pero donde quiera que haya en algún lugar del territorio alguien que amenace a otro colombiano, tenemos que aplicar la Constitución y la ley. En eso estamos de acuerdo, porque ustedes están haciendo esta transición valiosa y necesaria.

Entonces mi mensaje, apreciados amigos, es que estar hoy acá para mí es mucho más que una visita. Esto no es un acto de formalidad, ni de protocolo.

Yo me acabo de calzar estas estas botas. Y espero, óigame muy bien, Abelardo, que se me sigan gastando todos los días de recorrer Colombia, y estaré llamando periódicamente para reponer cada par que se me vaya desgastando.

Puede saber que aquí me va a tener a mí haciendo de comercializador de estas botas. Ya hoy ya logramos que aquí los compañeros compraron algunas.

Entonces quiero decírselos de corazón y de afecto: me alegró mucho haber comprado ahora unos pandequesos aquí, que también muestran lo que ustedes están haciendo con amor.

Miren, yo se lo digo de corazón: yo valoro el esfuerzo que ustedes están haciendo, como el que más. Y entiendo sus angustias y sus preocupaciones.

Pero una cosa pueden tener con claridad: no hay un honor más grande que ser Presidente de Colombia. Y como Presidente de Colombia, lo que más me motiva es el éxito de todo el país y de cada ciudadano.

Ustedes pueden tener la certeza de que conmigo no hay agendas veladas, porque yo miro a los ojos, y yo respondo, y yo pongo la cara.

Hoy estoy acá hablándoles a ustedes en momentos en que ustedes dicen que son difíciles. Yo respeto las palabras que dijo Abelardo, pero yo soy optimista, Abelardo.

Yo soy optimista, ¿sabe por qué? Porque veo caras de reincorporación, pero, sobre todo, de reconciliación. Veo caras de esperanza. Veo testimonios de esperanza.

Nuestra meta es hacerlo mejor todos los días. Nuestra meta es que, de aquí al mes de agosto, lo hagamos bien, con éxito. Que vayamos, doctor Archila, planeando muy bien esa jornada que sigue. Que sigamos contando con el apoyo de Naciones Unidas, para hacerlo bien en estos proyectos productivos. Que encontremos los compradores. Que la Unión Europea nos ayude también a que esos productos se puedan comprar.

Embajadora, de pronto aparecen compradores de estas botas allá en España o en Bélgica o en Francia o en Alemania. Eso es lo que nosotros tenemos que hacer.

Quiero decirles, de corazón: ahora vamos a compartir un rato de almuerzo y de hablar de los temas personales. De verdad, aquí no tienen a un antagonista de un partido político. Aquí tienen a su Presidente, y al Presidente de todos los colombianos, que quiere lo mejor por este país.

Dios me los bendiga siempre.

(Fin)

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