Palabras del Presidente Iván Duque en Concordia Américas Summit 2019

Discurso

Palabras del Presidente Iván Duque en Concordia Américas Summit 2019

Foto: Nicolás Galeano - Presidencia

Bogotá, 13 de mayo de 2019.

 

Para mí es un verdadero honor estar nuevamente, después de varios meses, donde fui recibido por Matthew Swift (CEO y cofundador de Concordia Summit), y también por Nicholas Logothetis (Cofundador y Presidente de Concordia Summit), el año pasado en este encuentro de Concordia, como Presidente electo de los colombianos.

En ese encuentro les hablaba que nosotros teníamos una discusión importante sobre el rumo de Colombia y que nosotros habíamos planteado durante una larga campaña este concepto ‘El Futuro es de Todos’.

¿Qué queríamos con eso?

Hablarles a los colombianos de la importante y urgente necesidad de cerrar brechas, de construir un camino de oportunidades y de situar a Colombia en el escenario global para hacer grandes transformaciones.

Por eso, planteamos la idea de reflexionar con claridad de cara a este año, el año del bicentenario, sobre corregir aspectos del pasado y por eso había que construir el camino del futuro.

Colombia es un país multiétnico, Colombia es un país resiliente, lleno de fuerza creativa, de talento emprendedor, un país que se ha construido en múltiples dificultades, y que muestra el talante de sus regiones para especializarse en distintos sectores de la economía y, al mismo tiempo, con la gran capacidad de sacar adelante, con el talento de su gente, la más importante y trascendental fuerza creativa.

Esa definición de Colombia, que nos hace sentir a todos orgullosos, está también vinculada con algo que nos caracteriza y es nuestra propia identidad de convertir adversidades en oportunidades.

Pero no nos digamos mentiras, hay que ser conscientes de cuales eran esos retos que había que corregir del pasado.

El primero, y que muy pocas veces se plantea en la gran discusión pública, tiene que ver con la informalidad laboral.

Porque si bien es una economía diversa, también tenemos que ser conscientes que nuestro país tiene aún, hoy, más del 50 por ciento de su fuerza laboral en la informalidad, que no está contribuyendo a la seguridad social y tampoco está ahorrando para su vejez.

Si nosotros no entendemos que enfrentar esa informalidad es el vehículo para tener un sistema de salud sostenible, un sistema pensional sostenible, y unas finanzas públicas sostenibles, estamos mirando en la dirección incorrecta.

Entonces teníamos que ser conscientes, desde el primer día, sobre el reto que asumía nuestro Gobierno.

En segundo lugar, la corrupción es una amenaza global, y es una amenaza regional, y es una amenaza nacional.

Contratistas, que muchas veces, se escudan a través de principios erráticos, como el de tener pliegos sastre para las licitaciones, o el tener carteles de únicos proponentes, o el ver una peligrosa colusión de intereses.

Y lo que es aún más perniciosa, muchas veces, los vínculos, entre ese poder económico, y la política a nivel regional y a nivel nacional.

Poner la lucha contra la corrupción en el centro del debate para hacer más transparente el diálogo institucional, para hacer más transparente la contratación, para hacer más transparente el escrutinio ciudadano a las conductas de los gobernantes también estaba en el centro de la propuesta de Gobierno frente a lo que se recibe, que históricamente se ha degenerado, y los retos que debemos enfrentar desde el Gobierno.

En adición a eso, existe desafortunadamente, ese calamitoso, escenario de los cultivos ilícitos.

En los últimos cinco años, antes de la toma de posesión nuestra, en el mes de agosto, Colombia vio pasar, de menos de 60 mil hectáreas, a más de 200 mil hectáreas los cultivos ilícitos en el país. Y eso es una amenaza ecológica.

Porque cuando se siembra una hectárea de coca se destruyen muchas hectáreas de selva tropical húmeda.

Hay peligros vertimientos de químicos, en el ambiente de la selva tropical húmeda.  

Y en adición a eso se corrompen las instituciones locales, nacionales, y se le da un camino para que grupos armados ilegales, amedrenten y amenacen el funcionamiento del orden institucional en los territorios.

Tenemos que corregir esa herencia del pasado para construir un mejor futuro. Y por eso es muy importante decirlo desde el primer día.

Desde luego, en la pregunta por el rumbo, donde, sin duda, también teníamos dificultades grandes, desde el punto de vista fiscal, o teníamos dificultades, también, en lo que tiene que ver con el desarrollo del sector privado, nosotros tratamos de decirle a los colombianos, en esa larga campaña y desde que empezó el Gobierno, que la construcción del futuro empieza por esos tres conceptos.

Y se le da a un amigo para que grupos armados ilegales amedrenten funcionamiento Desde el primer día Capital hotel también es lo que tiene que ver Legalidad, la derrota de la corrupción, enfrentar el crimen organizado, enfrentar todas las manifestaciones de corrupción, emprendimiento, porque Colombia y los países de América Latina tienen que quitarse de encima, esa idea, muchas veces, vergonzante, que la iniciativa privada es algo que no merece expresarse con energía y con dinamismo.

El emprendimiento, desde el pequeño famiempresario, que empieza un negocio, para subsistir, hasta el que se ha consolidado como una gran empresa, es el mejor vehículo para la generación de prosperidad en una sociedad.

Y si no queremos tenerlo claro, pues simplemente miremos, lo que ha ocurrido, a pocos kilómetros de acá, donde un régimen dictatorial acabó por completo la iniciativa privada y pauperizó por completo la sociedad.

Poner el emprendimiento en el centro de la discusión del desarrollo es fundamental porque solamente los países que tienen cultura emprendedora son capaces de derrotar la pobreza.

Y hay que sembrar en la sociedad que el éxito de cualquier empresario, sea microempresario a un gran empresario cuando genera empleo formal, realmente es el mejor vehículo para el progreso porque está generando empleos formales en la sociedad.

Y la discusión, quizás más compleja, era ubicar la equidad en el centro de la conversación.

Muchos han dicho que la equidad es difusa, es gaseosa, no se entiende qué es.

Y quizás la mejor manera de describir lo que se pretende con la equidad tiene que ver con la generación de oportunidades en nuestra sociedad.

Si nosotros queremos trascender y ser un país de ingreso per cápita elevado, tenemos que hacerlo cerrando brechas.

Mucho más cuando en Colombia, apenas el 12 por ciento de los niños que van a los colegios públicos, van en una jornada completa de siete horas.

Mucho más cuando cerca de 500 mil habitantes que aún hoy carecen de energía eléctrica en sus viviendas y mucho más, cuando tenemos 250 municipios donde la calidad del agua para sus habitantes no es la mejor, en términos de potabilidad y, por el contrario, puede ser una amenaza en la salud.

Poner la discusión de la equidad, significa que nosotros le apostemos para que el país se expanda dinámicamente la clase media y para que el país cierre brechas entre sectores sociales y entre regiones.

Por eso, cuando nosotros decidimos tomar la bandera de la equidad desde el Gobierno, lo que queríamos era corregir muchas veces el debate falso de la igualdad, porque lo que se trata es de darle a la sociedad las oportunidades que se merece en condiciones propias para cada uno construir su proyecto de vida.

Y es allí, donde el centro de nuestra agenda de desarrollo la llamamos ‘Pacto por Colombia, Pacto por la Equidad’, como se llama nuestro Plan de Desarrollo. Porque aquí  se trata de hacer un pacto entre las fuerzas políticas, entre los empresarios, entre los trabajadores, entre las regiones, donde más allá de las cosas que nos dividen, nos concentremos en las cosas que nos unen y es allí donde debemos ser claros, que los debates no pueden quedar atrapados muchas veces en esos discurso polarizantes, ideologizados, entre izquierda y derecha, sino entender que hay cosas de sentido común.

Una sociedad que desarrolle el emprendimiento no está entre la izquierda y la derecha, es sentido común hacer del emprendimiento un motor de desarrollo.

Una sociedad que le permite a jóvenes más necesitados llegar a mejores oportunidades de educación, no está dentro de la discusión de izquierda y de derecha, es sentido común, y por eso yo lo he dicho, y hoy lo quiero manifestar de nuevo acá.

Este país no está carcomido por el debate entre izquierda y derecha, en debates bizantinos, y muchas veces, adaptados simplemente para sacarle réditos políticos.

Aquí lo que ocurre, es que hay una minoría que quiere destruir, ante una mayoría que queremos construir. Aquí hay una minoría que, ante cualquier adversidad, quiere acudir a la protesta y una gran mayoría que quiere acudir a la propuesta y a las acciones.

Una minoría que quiere siempre intentar hacer en las agresiones y una gran mayoría de los colombianos que quiere concentrarse en las soluciones.

Por eso, la apuesta del ‘Pacto por Colombia, Pacto por la Equidad’ ¿Cómo se ha construido?

En un amplio ejercicio de diálogo ciudadano. Hemos recorrido, todos los sábados desde que empezamos este Gobierno, las regiones de Colombia en los Talleres Construyendo País, donde se escucha las propuestas, las ideas, los reclamos, las frustraciones de toda la sociedad y se hacen compromisos viables, ejecutables y financiables por parte del Estado para recuperar ese ingrediente de confianza, porque cuando hay confianza en la relación entre el Estado y los ciudadanos se mitiga ese llamado permanente a tener que acudir a la protesta para reclamarle al Estado.

Es mucho más importante acudir, como se hace en estos ejercicios, a la propuesta en medio de las diferencias.

Le agregaría a eso también, que nosotros hemos procurado desde el primer día de Gobierno, enfrentar muchísimos retos que tienen los colombianos. Hemos tratado de garantizar más seguridad en las calles del país, promovido la denuncia electrónica.

Hemos también estado presentes, creando una red ciudadana, cívica, que colabore con las autoridades y que hoy supera el millón de ciudadanos, porque entendemos que en esa colaboración podemos ser más eficientes en la información que fluye para que la seguridad se irrigue.

Y claro que ha retos. Pero a mí me complace, que en lo que va corrido de este año, tengamos una reducción sustancial de homicidios, hurtos a residencias, hurtos a establecimientos comerciales, hurtos de automotores.

Tenemos algunas dificultades, pero lo cierto es que esta colaboración, basada en resultados y en indicadores, tiene que producirle bienestar al pueblo colombiano y hace parte de nuestro enfoque.

En ese sentido, también tomamos una decisión, y es que no queremos más que el microtráfico en las calles en Colombia se convierta en un instrumento para criminalizar los entornos escolares o los entornos propios de la familia colombiana.

Por años, los jibaros, los vendedores de droga en las calles de Colombia, se escudaban en la dosis personal cuando llegaban las autoridades a quitarles la droga y lo que hacían era esconder pequeñas dosis para estar en las calles y eso lo único que estaba haciendo era deteriorar el ambiente de la juventud colombiana.

Por eso también, en nueve meses de Gobierno, tomamos la decisión de sacar adelante un decreto que prohíbe el porte y la comercialización de la dosis personal en las calles de nuestro país.

Y no es con la idea de criminalizar al consumidor. Es con la idea de imponer la sanción ciudadana, administrativa y cívica y mejorar los entornos y por eso se han recuperado decenas de ambientes escolares y también, escenas de miles de parques para las familias colombianas.

Desde luego, nosotros nos hemos preocupado porque el territorio, el concepto de seguridad sea vista como valor democrático, se vista adicionalmente como un principio para garantizar las libertades de los ciudadanos y le hemos hecho una apuesta grande al país por el crecimiento económico.

Muchos se preguntaban: ¿Por qué Colombia tuvo un crecimiento tan mediocre como el crecimiento del 1.4 en el 2017?

Y quizás la respuesta, está originada, en que una economía no puede crecer ni formalizar el empleo, cuando lo que tenemos son cargas tributarias asfixiantes para la micro, la pequeña, la mediana y la gran empresa, que lo que terminan haciendo es disuadiendo a esos empresarios para generar empleos formales o terminan, lo que es peor, generando despidos o reducciones sustanciales de las inversiones a largo plazo.

Una de las primeras apuestas que nosotros hicimos a Colombia fue la reactivación económica. Y fuimos al Congreso con todo el equipo de las bancadas de gobierno y de otros partidos se construyó un esquema de financiamiento de Ley de Financiamiento que le ha bajado la carga a la micro, mediana y pequeña empresa.

Con temas tan puntuales como es la reducción de la tasa nominal de renta, el descuento del 100 por ciento del IVA a los bienes de capital, la reducción gradual hasta la eliminación de la renta presuntiva, el descuento de impuestos locales y también la diferenciación en el tamaño de empresas con el régimen simplificado y la apuesta en firme con la tecnología como fue el cero impuesto de renta por siete años a las startup en tecnología y en industrias creativas  para que los jóvenes empresarios puedan progresar.

Y lo mismo en el sector rural, cero impuestos de renta por diez años para esos nuevos emprendimientos rurales generando un mínimo de inversión y un mínimo de puestos de trabajo.

¿Ha traído efectos? Sí y se siente, la economía Colombiana vio en el último trimestre del año pasado un crecimiento del 2.8 por ciento y la expectativa de crecimiento para este año está por encima del 3.2 del 3.3 y del 3.5 por ciento, dependiendo de cuál sea la herramienta de medición, pero lo cierto es que esta economía está en el propósito de reactivarse para generar bienestar.

Eso también viene de la mano con el liminar el concepto del peregrinaje burocrático innecesario, tormentoso que se convierte en un impuesto indirecto y lo que es aún más graves se convierte en un foco de corrupción por el exceso de discrecionalidad por parte de algunos funcionarios o lo que es aún peor, porque también existen monopolios en el manejo de la información.

Lanzamos una campaña que se llama ‘Colombia Simple, Estado Ágil’ y ya van más de 600 trámites intervenidos para ser eliminados, para ser reducidos o para ser totalmente digitalizados  y puedo decirles que ya hay 211 trámites  que dejaron de existir  y la meta es que tengamos esa intervención en 900 por  año, para que el sistema de administración del Estado este orientado hacia el bienestar del pueblo colombiano, porque un Estado que se carcome por el exceso de peregrinaje burocrático le termina transfiriendo esos costos a la sociedad.

Hemos planteado impuesto también del turismo como una especie del nuevo petróleo ecológico. Y por qué lo decimos. Porque este es un país de múltiples regiones.  Porque este es un país que tiene parques naturales, como: Tinigua, Picachos, la Macarena, la Serranía de Chiribiquete, reconocida por la Unesco como patrimonio de la humanidad con el nombre de la Maloka del Jaguar, la Serra Nevada de Santa Marta, la que tenemos en las Islas  Rosario,  en las afueras de Cartagena, el Parque  de  los Nevados, una riqueza natural lista para ser conocida por el mundo.

Y también una gran promoción el 2018 cero siendo el año más importante para el turismo en la historia reciente de nuestro país con más de 4.2 millones de visitantes no residentes, la tasa de ocupación hotelera más alta en 14 años.

Nuestra meta es seguir creciendo este sector, superar la frontera de los 5, de los 5.2  de los 6  millones de turistas, porque aquí tenemos una fuerte inspiración para el pueblo colombiano y un gran generador de empleo y de transformación.

Por eso estamos empecinados con afecto por las regiones de Colombia en abrir las oportunidades de turismo solamente el viernes estuvimos en La Guajira mostrando el desarrollo turístico y el potencial.

Un departamento como La Guajira con esos cientos de kilómetros  de playa, tiene potencial enorme para el mundo y para nuestro país por eso también lo hemos puesto en el centro de la construcción de esa Colombia.

Hemos hecho también una reflexión profunda, cómo le damos a las industrias creativas en Colombia el empuje que se requiere, estamos hablando de las artes, de los festivales, de los carnavales, la gastronomía; el cine; la música, el teatro; la arquitectura; la publicidad las creaciones funcionales como el diseño. Ese solo sector representa el 3. 2 por ciento del PIB, mucho más que las industrias tradicionales y con una gran capacidad de emplear a la juventud.

Nuestra apuesta con la reactivación económica era creo impuesto de renta por siete años para esos emprendedores en los sectores creativos  generando un mínimo  de inversiones, un mínimo de puestos de trabajo y también el Plan de Desarrollo hemos hecho también una promoción audaz y es que los beneficios exitosos que tenían la industria del cine y  que tiene serán extendidos a toda la industria creativa de Colombia, para que esta se convierta en otro de los  grandes motores de desarrollo de nuestro país.

El desarrollo industrial, poder bridar a la industria colombiana hacer inversiones de capital  que sean transformadoras. Y eso también implica la formalización empresarial.

Si en el país el 50 por ciento o más de la fuerza laboral está en la informalidad, no nos digamos mentiras,  pasa lo mismo con el sector empresarial, de alguna manera, 60 por ciento de los negocios en Colombia – Presidente (del BID) Moreno- los  estudios del Banco muestran que son negocios que no tienen ni el registro mercantil ni el registro único tributario.

Entonces, ¿Se puede construir ese dinamismo emprendedor, si no atendemos esa necesidad?

Lanzamos  la política pública de formalización empresarial y con el régimen simplificado vamos a permitir que las empresas más pequeñas, que nunca habían considerado la formalización como una opción, porque consideraban que se comprometía su existencia, ahora lo puedan hacer con  una tarifa única a través de régimen simple que consolidad todos los impuestos y que les permita a ellas solventarse para su crecimiento.

Y hemos hecho también una apuesta grande a la conectividad. La conectividad no es un asunto ni de antenas ni de teléfonos, la conectividad es un asunto de calidad de vida.

Por eso, a pocas semanas de esta reunión, estaremos haciendo realidad la subasta de 700 megahercios para ampliar la inversión en la banda que acceden los colombianos, para tener un mejor servicio  de conectividad, un mejor servicio de internet que a su vez se convierte en la posibilidad de mercadear mejor, financiarse mejor, tener la banca móvil y poder llegar con más oportunidades a los lugares remotos de Colombia.

Y espero, que con la ayuda del Congreso de la República, en pocos días sea una realidad tener una nueva Ley de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, que ponga a Colombia en la ruta de ser un país en la excelencia del 4G y poder irrumpir con fuerza en las tecnologías de 5G, para que nosotros hagamos de la tecnología un vehículo para la telemedicina, para la educación remota y también para los servicios financieros.

Hicimos también una apuesta grande, aquí está la Ministra de Transporte, nosotros empezamos nuestro gobierno y cerca del 70 por ciento de los proyectos de infraestructura de Cuarta Generación estaban atrapados en complejidades legales y administrativas. Y nuestra meta era para el mes de marzo, para finales del mes de marzo, poder desentrabar esos proyectos, y que no solamente iniciarán, sino que el inicio también dinamizará la generación de empleo.

Hoy podemos decir que esta misión se cumplió, no solamente se desentrabaron esos proyectos, sino que ya están en ejecución generando empleos acerca de 80 mil ciudadanos colombianos, que estas cifras se verán representadas en los próximos trimestres cuando se realiza el crecimiento.

Y eso demuestra que esa meta nuestra de concluir, concluir, concluir no es para estar en esas mezquindades de otras épocas, donde se dejaban de hacer proyectos de gobiernos anteriores, simplemente para que no hubiera crédito. A nosotros lo que nos interesa es que la infraestructura se haga por el bien de los colombianos, y el único crédito debe ser la satisfacción de los ciudadanos de nuestro país.

Mi invitación a todos ustedes, cuando hablamos del Pacto por Colombia, Pacto por la Equidad, es que nosotros entendamos que hay revoluciones sociales silenciosas, que ya empezaron.

Nosotros creemos que la educación es el vehículo las oportunidades y empezamos este año el año 2019 con el presupuesto más alto que haya tenido el sector educativo.

Aumentamos los recursos de alimentación escolar en más de un 42 por ciento y estamos convencidos de que hay que seguir multiplicando el número de niños que tienen estos micronutrientes, durante los 180 días de la jornada escolar, para tener su cerebro acondicionado y preparado para el aprendizaje, porque un niño con hambre no va a aprender, pero un niño que tiene los micronutrientes para el desarrollo de la corteza prefrontal del cerebro, va rumbo al camino del aprendizaje.

Esto hace parte lo que inició este año, pero también debo decirles que le hemos puesto especial interés en ampliar la jornada única en Colombia, nosotros queremos pasar del 12 al 24 por ciento en estos años de gobierno, para que en esa 7 horas teníamos un currículo diverso, donde ciencias, matemáticas, lenguaje, vayan de la mano también con la formación creativa, científica, cultural.

Y de acuerdo también habilidades como la programación, haciendo también una apuesta grande y es que en el año 2022 hayamos cumplido la meta que 600 mil estudiantes de Colombia se hayan graduado con doble titulación, en una mano el diploma de bachiller y en la otra el diploma de técnico con las habilidades para el trabajo y esperamos que temas como la codificación, como el análisis especial de datos, hagan parte de esas habilidades que se conectan también con la Cuarta Revolución Industrial.

Otra apuesta grande en lo social, que cuando me dicen que quiere decir equidad. Lo muestra esta foto. Una familia que estaba condenada a ser arrendatario eterno, que vivían en una pequeña habitación y pagaban cerca de 150 dólares  mensuales, y, que no tenían la posibilidad de convertirse en propietarios; hoy ha construido el sueño de serlo con un programa que se llama ‘Semillero de propietarios’, donde hemos logrado que con lo mismo que pagaban por esa habitación, puedan hoy pagar la cuota de lo que será una casa que los convierten propietarios, con un capital para sus hijos, que entraña también inclusión financiera e inclusión a más servicios de nuestro país.

Solamente este año más de 80 mil colombianos se van a beneficiar de este programa,  y esperamos que cerca de 800 mil colombianos,  200 mil familias construyan este sueño y que éste se convierta en una gran Política de Estado, para la equidad en nuestro país.

Hay retos enormes en el sistema de salud, pero ahí también hemos empezado a sincerar deudas acumuladas. Logramos con el apoyo de los miembros del Congreso aquí presentes, que se establecieron esquema de punto final para sincerar las deudas que hay con la red hospitalaria por parte del Estado, que podamos poner esa deuda en ceros e irrigar esos recursos frescos al sistema, pero también corrigiendo muchas de las falencias estructurales que se prestaban para abusos en la integración vertical de los prestadores del servicio o en los esquemas de aseguramiento.

Hemos hecho una apuesta grande también, y tiene que ver con los Semilleros de Emprendimiento, hoy tenemos a través del Ministerio de Comercio una plataforma, donde están llegado especialistas a las micro, pequeñas, medianas y grandes empresas a mirar la productividad de las empresas, a hacer recomendaciones y a impactar su crecimiento.

Y esta semana van a hacer también un nuevo ecosistema emprendimiento que se llama C- Emprende,  Colombia Emprende,  donde están los fondos de capital, las empresas de tecnología, las Cámaras de Comercio y convenios para tener fondos, de fondos y tener capital de riesgo y capital inversionista, capital ángel para esos jóvenes emprendimientos de nuestro país.

El adulto mayor, un sector de la población a veces olvidado la política de equidad. Hoy podemos decir que hay 5 millones de mayores de 65 años en nuestro país, cerca de un millón 800, en situación crítica de pobreza y, necesitamos darle cobertura a este sector, vulnerable por demás, pero entre otras cosas resolver estructuralmente la cotización al sistema pensional, porque en el 2030 estaremos sobrepasando los 8 o 9 millones de mayores de 65 años y en el 2040 serán 15 millones.

Por eso empezamos a hacer los giros mensuales de los programas de asistencia los que están en la línea de pobreza, y nos hemos propuesto a tener una duplicación de los recursos en los próximos años y encaminarlos a que ese aporte este por encima de la línea de pobreza.

En el campo, un campo donde el 80 por ciento de los ciudadanos está en situación de informalidad, y muchos ganan por debajo del salario mínimo. Hay muchos pequeños productores, detectamos que la gran falla estaba en no tener un mecanismo de agricultura por contrato.

Gracias a la participación de muchos sectores que nos ayudaron a conseguir este programa, tenemos hoy una agricultura por contrato que busca tener 300 mil pequeños productores incorporados de aquí al año 2022, donde pueden vender con un contrato, a un comprador sin que se les queden los recursos en la intermediación, acompañados de la tasa comercial más barata que hay en el mercado y un programa de microseguros.

Porque entendemos, que si a estos productores les damos la sostenibilidad, ellos mismos serán creadores de oportunidades y de equidad.

Y aquí otra gran apuesta por la equidad. Cuando empezamos nuestra administración apenas teníamos 50 megas de energía renovables instaladas, de las cuales la gran mayoría fueron creadas entre los años 2006 y 2010, se habían abandonado los grandes proyectos de energías renovables no convencionales.

Y nosotros en 9 meses, de la mano con el sector privado, podemos decir que hoy Colombia ya tiene más de 100 megas de capacidad instalada, pero lo importante es que se hizo una subasta de cargo por confiabilidad, que ha asegurado 1.398 megas de aquí al año 2022, en el mayor salto porcentual que se haya visto en recientemente en América Latina.

Queremos de la mano también con el sector privado, y por eso destaco tanto este símbolo de Concordia, público y privado, llegar a esos 500 mil colombianos que no tienen energía eléctrica, llegar con distintas plataformas, con distintos servicios. Se hizo además un concurso Innovación social con el Ministerio de Minas, para que solucionemos este desafío.

Y le hemos planteado a Colombia también lo siguiente: Si este es el país de la mayor biodiversidad por kilómetro cuadrado en el mundo después del Brasil, si este es el país de esos grandes parques naturales tenemos que ponerle fin a este ecocidio deforestador, que en los últimos años ha cobrado 200 mil hectáreas por año.

Pusimos en marcha la campaña ‘Artemisa’, con la dirección de Parques (Naturales),  con el Ministerio de Ambiente, con el Ejército y con la Policía para castigar a los ecocidios, pero también para que en el país nos fijemos una meta clara y es ponerle fin a ese crecimiento y empezar a darle al país una cultura reforestadora, con la que esperamos para el año 2022, 180 millones de árboles sembrados en el territorio nacional.

De la mano con una agenda de economía circular, porque lanzamos esa política pública para motivar a los colombianos a entender que reciclar, reducir, reutilizar es importante, pero que el manejo de los del agua, con el manejo de los desechos, que la forma de utilizar y reutilizar estos productos es esencial en el mundo de hoy.

La meta nuestras que el sector privado y los gobiernos locales se jueguen en este propósito, y queremos también avanzar hacia un parque automotor más amigable ambientalmente, queremos también desde luego que empecemos a explorar temas como la mutación de desechos a energía.

Y algo que me llena de orgullo. Colombia se propuso el año pasado entrar a la discusión de la Cuarta Revolución Industrial. Fuimos a la Asamblea de Naciones Unidas, y le agradezco mucho Presidente (Banco Interamericano, Luis Alberto) Moreno, porque desde el BID ustedes nos motivaron, al alcalde (de Medellín) Federico Gutiérrez, que lo veo acá al alcalde de Medellín, y al gobierno nacional a que nos postulara con muchas convicciones y que Colombia estuviera en el Foro Económico Mundial, con uno de los centros para la Cuarta Revolución Industrial.

Nos dijeron aquella vez, alcalde (de Medellín) que eso tomaba tiempo, pero tiempo era lo que no teníamos, y este gobierno solamente iba a durar 4 años y, usted le quedaba un año y medio; pero trabajamos de la mano, y puedo decirles que se firmó hace memorando de entendimiento en Davos en enero, y hace 10 días en la ciudad de Medellín, Medellín es una de las cinco ciudades del mundo, la primera en un país de habla hispana que tiene un centro para la Cuarta Revolución Industrial, donde estamos explorando proyectos en Inteligencia artificial, internet de las cosas y tecnología encriptada blockchain.

Colombia se pone ahí, en esa discusión para que podamos entrenar mejor a nuestros ciudadanos, para que tengamos una reglamentación de una regulación eficiente, y para que nosotros no seamos perdedores en esa carrera por la Cuarta Revolución Industrial.

Y me motiva que la semana pasada en California, la famosa aceleradora Pathfinder Starter, firma con el gobierno colombiano un memorando de entendimiento para la selección de empresas colombianas, de emprendedores jóvenes, para que puedan crecer y como dicen ahora pasar de ser startups  a ser gacelas, a ser centauros y a ser unicornios donde ya tuvimos el primer unicornio de Colombia.

Gracias al esfuerzo de nuestros emprendedores en los últimos tres años se creó una compañía, que ya logró una capitalización de mil millones de dólares por parte del famoso Fondo Softbank, está aceleradora es consciente que Colombia va a ser el lugar de las gacelas, los centauros y los unicornios en los próximos años y por eso hace parte del ecosistema que queremos para nuestro país.

La economía, desde luego enfrenta retos, como los enfrenta cualquiera de los que están aquí presentes con los respectivos gobiernos. Presidente, yo le agradezco mucho sus palabras de introducción y recuerdo mucho su interés por el crecimiento de Nigeria, Pues nosotros esperamos que el crecimiento de Colombia supere rápidamente y esté entre 3.5, el 4, el 5 por ciento, para a partir de ahí hacer una gran transformación social.

Y quiero hacer una referencia a esta imagen. Todo lo que estamos discutiendo es importante en el rumbo de Colombia, en el rumbo de Colombia también tiene que ver con la política exterior y lo que ocurre en la región.

Lo que acontece en Venezuela es un drama humanitario y, a mí a veces me da dolor en lo personal, cuando veo que hay personas que quieren que quieren ser observadores pasivos de lo que ocurre en Venezuela o intérpretes, analistas o comentaristas, simplemente especulando que va a pasar mañana; cuando uno ve una tragedia humanitaria no puede estar en ningún lugar pasivo.

Y por eso la invitación que debemos hacer todos los latinoamericanos no es preguntarnos, ¿cuándo va a caer la dictadura?, sino qué vamos hacer para que caiga la dictadura en Venezuela y se restablezca el orden institucional.

Somos claros que se requiere afianzar el cerco diplomático, como lo muestra esta imagen a través del Grupo de Lima, a través de la Organización de Estados Americanos, somos claros que se requieren más sanciones, pero también debemos ser absolutamente determinantes.

La indolencia frente a lo que ocurre en Venezuela, como lo he dicho tantas veces, y me gusta siempre utilizar este ejemplo, es como ese vecino que en las noches se escucha en el apartamento del lado golpean a la esposa y a los niños y gritan, y al otro día se pretende simplemente saludar al vecino y entrar al ascensor como si nada.

El deber moral de todos, de todos los estados que creemos en la democracia y las libertades, es denunciar esos atropellos, afianzar el cerco diplomático y lograr a la mayor brevedad que Venezuela tenga ese pasó a la libertad y a la verdadera democracia.

Yo no puedo dejar de hacer referencia a lo que muchos me han preguntado en los pasillos, que me preguntan sobre ¿qué va a pasar con las personas que antes estaban en las armas y que están en un proceso de reincorporación? Esta imagen es la imagen real de la base guerrillera que quiere dejar las armas y que quiere entrar a un camino de legalidad.

Esa es la base por la que todos debemos trabajar para que rechacen la violencia porque también fueron víctimas de reclutamiento ilegal, de violaciones y de atropellos.

En lo que va corrido de nuestro gobierno se han hecho 22 proyectos productivos colectivos, cuando empezamos eran solamente dos. Y se ha trabajado con estos grupos y personalmente estado conversando con muchos de ellos porque allí está el corazón, el verdadero corazón de la construcción para ellos de un futuro de legalidad.

Y eso para mí es relevante, por eso no podemos dejarnos llevar a los debates políticos que muchas veces quieren distraer los resultados. Nosotros abogamos para que estas personas hagan esa reincorporación a la vida de la legalidad, pero también somos claros que la paz en Colombia se tiene que construir es con verdadera Justicia, verdadera reparación y verdadera no repetición, porque lo peor que le puede pasar a las víctimas es ser humilladas por la falta de proporcionalidad en la sanción de los victimarios.

Son muchos los temas que hemos tratado, pero todos están encadenados en una visión, el rumbo, el rumbo de Colombia - no se preocupen por leer nada de lo que dice hagan esto no es un examen de oftalmología- lo que quiero que ustedes tengan claro es que el rumbo de Colombia, es el de ser un país moderno, con una economía dinámica, un país que cierre de brechas y que en ese cerrar las brechas se construye la equidad.

Nosotros tenemos muchas metas en el Plan Nacional de Desarrollo, pero las metas más dicientes son: sacar 1.5 millones de colombianos de la pobreza extrema, 3.4 millones de colombianos de la pobreza. La meta es traspasar de 1 a 2 millones de niños con atención integral para la primera infancia. La meta nuestra es que tengamos 7 millones de niños con la alimentación escolar 180 días del año en su jornada continua. La meta nuestra es tener esos 1.500 megavatios y más de energías renovables. La meta nuestra es que nosotros tengamos esos 600 mil  jóvenes graduados con doble titulación del bachillerato, 334 mil jóvenes que estén en la universidad pública gratuita a través del programa ‘Generación E’.

La meta nuestra, es que ampliemos la cobertura de internet al 70 por ciento de la población colombiana. La meta nuestra es que nosotros pongamos en cero las deudas con el sistema de salud e irriguemos ese potencial en toda la red de prestadores del servicio. La meta nuestra también está orientada a que capacitemos mejor nuestros profesores, a que tengamos miles de profesores en las distintas normales, con mejor tecnología y en el propósito de tener la profesionalización.

Nos quedan 1.182 días de gobierno. Todos los días estamos trabajando para producir estos resultados. Lo tenemos que hacer en medio de distintas adversidades que van surgiendo y que son propias del gobierno, pero aquí lo que hay es rumbo y aquí lo que hay es un gobierno que trabaja con todos los gobernantes locales del país, sin importar su partido o su orientación ideológica.

Aquí lo que queremos es poner a Colombia en el centro de la Cuarta Revolución Industrial en la región. Aquí lo que queremos es que en las zonas apartadas de Colombia la esperanza vuelva a surgir de manera vibrante y la meta de todos nosotros, cuando pensamos en la equidad y en cerrar las brechas, es que en efecto el futuro y las oportunidades sean para todos los colombianos.

Muchísimas gracias.

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