Palabras del Presidente Iván Duque en el encuentro con la comunidad colombiana en Washington

Discurso

Palabras del Presidente Iván Duque en el encuentro con la comunidad colombiana en Washington

Foto: Nicolás Galeano - Presidencia

Washington D.C., 16 de febrero de 2019.

 

Primero que todo, yo quiero decirles que estoy fascinado, emocionado, de estar de nuevo aquí en el D.C. (Distrito de Columbia).

Saludar tantas caras amigas, personas con las que compartimos momentos de trabajo en el Banco Interamericano de Desarrollo, líderes de la comunidad colombiana, personas que vi trabajar durante tantos años por mejorar los servicios consulares, por acercar a los ciudadanos en el exterior, a nuestra diáspora, con el país.

Entonces a mí eso me llena de emoción. Pero también me llena de emoción ver ese trabajo que está haciendo nuestra Cónsul (en Washington, Erika Salamanca) y yo de verdad, yo pido un gran aplauso por este trabajo.

Muy, muy motivante Erika. Muy motivante.

Saludo también a nuestro Canciller, al doctor Carlos Holmes Trujillo. Canciller, gracias por todo lo que está haciendo.

Nos acompaña acá nuestro Embajador ante la Organización de Estados Americanos. Doctor Alejandro (Ordóñez), muchísimas gracias.

Y aunque no está hoy con nosotros, porque está trabajando en el tema de ayuda humanitaria en la ciudad de Cúcuta, también quiero enviarles desde aquí un saludo muy especial al Embajador Francisco Santos y a todo su equipo que lo acompaña.

Yo quiero que este sea un diálogo ágil, donde vamos a escuchar preguntas de ustedes, ideas de ustedes. Normalmente todos los sábados estamos haciendo un taller en algún lugar de Colombia y lo llamamos Construyendo País.

Porque es un espacio abierto donde la comunidad nos plantea, sí, preocupaciones, uno que otro reclamo –más que necesario, ni más faltaba–, pero también, muchas ideas, ideas que nos ayudan a ser mejor como país. Y eso es algo que yo valoro muchísimo.

Yo no podía venir a D.C. y no tener este encuentro con la comunidad, porque de verdad siento y creo que la comunidad colombiana en el exterior está conectada emocionalmente con el país. Pero además está conectada en muchos frentes.

Yo veo muchos amigos. Y yo simplemente quiero hacer algunas referencias, y de pronto no alcanzo a mencionar a tantas personas que conozco, que están hoy acá, pero recuerdo, en el año 2001, cuando yo llegué a esta ciudad y veníamos de unos años muy difíciles. Unos años que habían sido muy duros para Colombia.

Y recuerdo, por ejemplo, el trabajo que se había hecho entre el año 98 y el año 2000.

Veo por ejemplo aquí a Carlos Soles, que está con nosotros. Carlos en ese momento me invitó a varias reuniones y encuentros con la comunidad. Y recuerdo que por esa época estábamos trabajando por la tarjeta consular.

Ese era el gran objetivo de ese momento. Tener una tarjeta consular que permitiera identificar a los colombianos en el exterior, tener un registro con el Consulado.

Y también recuerdo, que inclusive en el 98 y el 2000, se logró avanzar mucho en lo que era el TPS (Estatus de Protección Temporal) para Colombia.

Eran momentos donde era tan grande la dificultad en seguridad que se estaba hablando de esa alternativa.

A Dios gracias, y debo reconocer también todos los esfuerzos que se hicieron en materia de seguridad, de recuperación de la institucionalidad entre el año 2002 y el año 2010.

Pues primero, ya el TPS ya no era una alternativa. Ya veíamos un cambio positivo y ya muchas personas querían regresar a Colombia. La recuperación de la seguridad permitió que se abrieran programas para comprar vivienda desde Colombia, aportar a pensión desde Colombia.

Se lograron muchos avances, y yo creo que son avances que también se han ido consolidando con el tiempo.

Pero, también, siento hoy que los colombianos en el exterior necesitan respuestas prácticas, ágiles, y esa es una de las tareas que yo procuré plantear desde la campaña presidencial.

Hoy está aquí con nosotros el Canciller y quiero hacer referencia alguna de esas tareas que tenemos pendientes con la comunidad de colombianos en el exterior y que yo espero que este año ya tengan frutos.

Una, que la ayuda de colombianos en el exterior y ayuda a los colombianos que vienen de Colombia hacia los Estados Unidos –y para mí esto que les voy a decir es sumamente importante y tengo el sueño que este año se haga una realidad– y es que tengamos el preclearance en el Aeropuerto El Dorado, para llegar a los Estados Unidos como si fuera un vuelo doméstico.

Eso lo hablamos con el Presidente Trump, lo hablamos con el equipo de su administración, con el Embajador (Kevin) Whitaker y eso será importantísimo para Colombia.

Podremos tener muchas personas visitando nuestro país y regresando con un preclearance en el Aeropuerto El Dorado, o colombianos que van a salir del Aeropuerto El Dorado, ya de una vez con el servicio de migración. Y eso es un gesto de confianza en nuestro país.

Dos, algo que para mí me ha parecido un gran tormento para los colombianos que están en el exterior o que regresan, la tortura de la homologación de títulos.

Es una tortura. Tarda muchos meses, mucho papeleo. Y una de las tareas que tenemos este año es simplificar al máximo esa homologación y que se haga con un principio de buena fe. Y obviamente, quien no esté dando la información veraz, pues estará incurso en el delito de falsedad de documento público.

Pero la idea es que quienes tienen los documentos en los Estados Unidos tenga una rápida acreditación y no tenga que esperar meses y apostillar toda una serie de documentos que se convierta básicamente en un disuasor para poder buscar esa homologación.

La meta que queremos este año es que esa homologación se simplifique al máximo y se convierta también en un servicio para los colombianos que están en el exterior y regresan a Colombia, y también para los colombianos que quieren ir al exterior a formarse y regresar al país.

Y le he pedido también al Canciller que este año tengamos implementado –quizás usted, doctor Carlos le daré la palabra para que hable sobre esto– que es el Consulado Digital.

Todos los trabajos que hace nuestra Cónsul, que nos ha resaltado, a mí me parecen magníficos. El trabajo de la línea telefónica, el trabajo de extender las jornadas, los trabajos los sábados, hacer los consulados móviles.

Pero también en la era digital debemos procurar que la gran mayoría de los trámites se puedan surtir digitalmente.

Y una de las tareas que tiene el Canciller con la doctora Margarita Manjarrez es que este año, es que les demos a los colombianos en el exterior los primeros esquemas de consulado digitales, para resolver muchos servicios sin tener que generar largos desplazamientos desde distintos lugares en la jurisdicción, y mejorar el servicio al cliente de manera considerable.

Esa es otra de las premisas.

Otra. A mí me parece importante ver cómo podemos reducir el costo de ciertos servicios consulares, porque hay costos que son altos para el tipo de trámite que tenemos.

Si hay consulado digital y facilitamos además los precios, yo creo que también les estamos resolviendo muchísimas cosas a nuestros hermanos que están en el exterior.

Una que a mí me parece importantísima, repatriación. Muchas veces la repatriación tiene muchos trámites y trámites que pasan por cinco o seis ventanillas. Que toca ir primero a la Dian, que toca ir después al Ministerio…

Toca ir llenando papeleos.

Lo que queremos es, una sola ventanilla de repatriación implementada durante nuestro Gobierno, para que los colombianos en el exterior que van a regresar pues tengan todo lo que son los tramites de menajes, impuestos, acompañamientos, hacerlo de una manera sólida e integral.

Hemos avanzado mucho por ejemplo en la parte de pensiones. Ya se puede cotizar en Colombia estando en el exterior. Y ahí lo que queremos es seguir facilitando servicios.

Pero también es muy importante que abramos líneas especiales y facilidades especiales para muchos colombianos que están en el exterior y que tienen ese anhelo de regresar después a Colombia, o de pensionarse en Colombia, para que puedan adquirir la vivienda en el país y puedan tener esquemas de ahorro también en el país, pensando en su regreso.

Y por supuesto, tenemos un desafío grande que tiene que ver –para mí– con la participación política.

Yo quisiera ver en el Congreso más personas que representen A la comunidad colombiana, esa ha sido una discusión que ha estado en las reformas políticas. Ahí tenemos que trabajar mucho.

Pero mi mensaje es claro. Yo quiero ver a la comunidad colombiana en el exterior activa, que se sienta parte de la transformación que queremos hacer en el país.

Y el Plan de Desarrollo que está ahora iniciando la discusión en el Congreso, ‘Pacto por Colombia, Pacto por la Equidad’, tiene también un capitulo, un espacio dedicado a los colombianos en el exterior, invitando y valorando el papel que ustedes cumplen para nuestro país.

Entonces quería primero hacer esa referencia.

Y hay muchos temas que yo quisiera que abordáramos hoy, pero yo más que echar un discurso hoy, esta mañana, lo que quiero es rápidamente plantearles algo.

¿Para dónde queremos que se mueva Colombia? ¿A dónde queremos que llegue Colombia?

Y aquí hay que pensar en grande. Tenemos que llevar el país a pensar en grande.

A mí muchas veces me preguntan pero bueno ¿cuál es ese gran objetivo?

Y yo creo que lo primero es reconocer que Colombia ha dado pasos importantes. Estar en la OCDE, que el país tenga una economía estable, una economía que se reconoce como creíble para la inversión.

Ayer me emocionó estar en la Bolsa de Valores de Nueva York y ver la bandera de Colombia en el cierre de mercados. Ese gran apetito que hay por nuestro país, ese reconocimiento por ser una economía que no solamente ha tenido estabilidad, sino que es de las economías que menos veces ha tenido recesiones en los últimos 125 años en el contexto latinoamericano.

Ver esa confianza a mí me motiva. Pero esa confianza tenemos que llevarla hacia un objetivo grande.

¿Cuál es el objetivo?

Colombia tiene que ser un país de ingreso alto. Hoy nuestro país tiene un ingreso per cápita de 7 mil dólares al año.

La mayoría de países de la OCDE tienen más de 27 mil, 28 mil, 30 mil dólares.

Entonces llegar allá, expandir la clase media, implica que nosotros tenemos que procurar crecer a unos niveles elevados que nos permitan llegar allá rápido.

Si nosotros crecemos el uno por ciento, nos vamos a demorar 111 años en llegar a esos niveles de ingreso.

Si nosotros crecemos al 3 por ciento, nos demoraremos casi 50 años.

Por eso es tan importante poner la economía a crecer por encima del 4 y el 5 y el 6 por ciento, y eso es lo que nosotros queremos alcanzar desde ese punto de vista económico, reduciendo la pobreza y expandiendo la clase media.

Pero ¿cómo se llega allá?

Muchos de ustedes viven en los Estados Unidos, sienten la cultura americana, la han digerido, la han vivido. Y muchos tienen hijos y nietos, que han crecido en este país, que no han dejado de ser colombianos, pero que también tienen ese sentimiento bicultural.

Y en ese entorno, ustedes pueden darse cuenta que hay algo que vale mucho, que es el imperio de la ley, lo que para muchos es el rule of law.

Para mí eso se llama legalidad. Un país que tenga contundencia para enfrentar el miedo a los criminales, al terrorismo, al narcotráfico y tenemos un aparato judicial exitoso.

Y eso tiene que ir de la mano, esa legalidad, con emprendimiento, que es el segundo pilar que le estamos planteando a Colombia.

Un país que cree en el sector privado, que le apuesta a que haya micro, pequeñas, medianas y grandes industrias que generen empleo, que formalicen. Sobre todo reconociendo que tenemos 50 por ciento de informalidad en nuestro país.

Entonces, si no tenemos esa vocación emprendedora, va a ser un muy difícil tener esos niveles de crecimiento.

Y podemos ver las comparaciones. Los países que destruyen el sector privado, los países que demonizan y satanizan al sector privado, pues ya sabemos adónde terminan. Ese es el caso dramático de Venezuela y la dictadura que ha golpeado a Venezuela.

Y toda esa combinación de legalidad más emprendimiento tiene que llevarnos hacía la Equidad.

Y nuestro Plan de Desarrollo tiene metas que vamos a cumplir. Llegar al 2022 con la menor tasa de desempleo en 30 años en Colombia, sacar 1.5 millones de personas de la pobreza extrema, sacar 3.4 millones de la pobreza, cerrar brechas con mayor inversión en educación.

Tenemos ya este año –con lo que hemos logrado– el presupuesto más alto que se le ha dado a la educación en nuestro país. Y queremos pasar de 4 a 7 millones de niños que tengan alimentación escolar los 180 días de jornada académica con los micronutrientes para el aprendizaje.

Queremos que Colombia pase de uno a 2 millones de niños con atención para la primera infancia. Queremos llevar los bienes públicos a las zonas rurales.

Y esas son apuestas grandes por la Equidad que podemos abordar en este dialogo el día de hoy.

Pero yo también tengo que plantearle algo a la comunidad colombiana, porque muchos se preguntarán, bueno, se habló mucho de Venezuela a lo largo de estos días, en la visita.

Y sí. Se habló porque la indiferencia nos hace cómplices, o lo que es peor, el silencio nos puede ser cómplices de una tragedia en Venezuela, una tragedia que se acumuló en los últimos años. Y yo he dicho, la diplomacia sin principios es hipocresía.

La diplomacia que se hace simplemente por guardar las formas no sirve para nada.

Y yo lo pongo en el entorno de quien vive en un edificio, está en su apartamento y el vecino del apartamento del lado todas las noches golpea a su esposa y a los hijos, y se oyen los alaridos de dolor a través de las paredes.

¿Y entonces qué? ¿Nos levantamos por las mañanas y pretendemos que todo esté normal, y nos damos la mano en el ascensor y como si nada estuviera ocurriendo, o cumplimos un deber moral que es denunciar y hacer todo lo posible para que eso no sea el ejemplo a las demás personas que viven en el edificio? Y además para prevenir una tragedia.

Entonces yo quiero decirles que nuestra reacción frente a Venezuela es, primero, acoger a los hermanos que han salido huyendo de esa tragedia. Colombia le ha mostrado al mundo que hay fraternidad, que a pesar de las dificultades fiscales queremos atenderlos a ellos.

Pero también hemos sido claros que esa dictadura hay que denunciarla. La denunciamos ante la Corte Penal Internacional.

Sabemos además que hay que avanzar en el cerco diplomático. Y se han logrado pasos nunca antes vistos en América Latina.

América Latina nunca había visto un cerco diplomático como el que se ha dado.

Y hoy les quiero decir a ustedes que resolver esa tragedia en Venezuela es provechoso para el pueblo venezolano, es provechoso para la seguridad de Colombia porque además esa dictadura ha albergado en su territorio a muchísimos terroristas que han atentado contra el pueblo colombiano.

Pero adicionalmente también es apostar por una recuperación económica con sentido social para los dos países.

Entonces estar estos días en Washington también me ha permitido a mí ser muy claro en que nuestro deber, sin discursos belicistas, y apelando a la diplomacia y a la fortaleza de los argumentos, es que todos debemos unirnos en luchar por la libertad del pueblo venezolano y no vamos a dejar de hacer nada que se requiera en ese frente.

Entonces yo le diría, querida Cónsul, que usted nos está acogiendo acá, vamos a escuchar a la comunidad.

Yo el favor que les pido, normalmente en los Talleres Construyendo País, usted sabe que uno no tiene también esa alegría colombiana, tenemos un gallo que empieza a cacarear después del segundo minuto.

Entonces hay como dos minutos para hacer las intervenciones.

Yo quisiera que escucháramos a la comunidad, que nos formularan preguntas, propuestas, y antes de hacerlo le voy a pedir al señor Canciller que en unos breves minutos también los salude y les cuente muchas de las cosas en las hay avances con la comunidad colombiana.

Este evento es para ustedes y es con ustedes. Así que, Canciller, seamos ágiles en esta intervención y escuchemos a la comunidad.

(Fin/gta)

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