Palabras del Presidente Iván Duque en la presentación del programa ‘Coseche, Venda a la Fija’

Discurso

Palabras del Presidente Iván Duque en la presentación del programa ‘Coseche, Venda a la Fija’

Foto: Efraín Herrera - Presidencia

Duitama, Boyacá, 7 de diciembre de 2018.

 

Hoy vengo con mucho entusiasmo a Boyacá, porque los gobiernos se hacen con hechos. Los gobiernos se construyen con acciones que producen resultados visibles y palpables para la ciudadanía.

Tengo un gran amor por este departamento. Lo hemos recorrido en muchos de sus territorios y le agradezco, senador Ciro (Ramírez), usted que nos acompañó en tantos lugares. Aquí estuvimos en Aquitania, en Firavitoba, estuvimos también en Aquitania, en Duitama, en Santa Rosa, en tantos lugares; en Iza. Tantos lugares del departamento.

Estuvimos también en el norte, en el occidente, hablando con tantos ciudadanos y con tantos campesinos.

Yo creo que construir un proyecto de gobierno desde el centro es para reconocer que la aproximación neoliberal de los años 90 fracasó, porque nunca supo hablarle con el corazón y construir un ambiente económico sostenible y responsable en lo social.

Y el Socialismo del Siglo XXI también fracasó, porque pretendía que el Estado con su poder estatista lo hiciera todo. Y ya sabemos cómo terminó.

Pero cuando se construye el concepto de una economía de mercado con sentido social, con inspiración social, pensando en la equidad, es como se hacen las grandes transformaciones en los países.

Por eso lo que ustedes han visto hoy es el encuentro de dos importantes acciones: la que adelantan los grandes emprendimientos y la que adelantan labrando la tierra los pequeños productores.

El éxito de una sociedad que logra entender el valor de lo social y el desarrollo económico lo hemos visto cuando se han suscrito contratos entre pequeños productores y los que adelantan procesos industriales.

Porque así, con este modelo de Agricultura por Contrato para cosechar y vender a la fija, les estamos dando la oportunidad a los campesinos de Colombia para convertirse en los emprendedores del campo.

A mí me motiva mucho ver cada una de las experiencias de hoy. Ver el contrato que se suscribe entre un pequeño productor con vocación de crecer y el Grupo Éxito.

Ver el trabajo entre Compañía de Empaques y los productores fiqueros. Ver el trabajo de los proyectos frutícolas. Ver el trabajo para la adquisición productiva, permanente, sostenible y escalable de la papa con fines comerciales. Y ver también, la suscripción de acuerdos para la provisión de maíz. Eso nos demuestra que estamos en el camino correcto.

¿Y cuál es el papel del Estado?, ¿qué debe hacer el Estado?

No solamente propiciar el encuentro sino también, apoyar al ciclo productivo.

Nosotros nos propusimos, desde el 7 de agosto, introducir esta modalidad y escalarla, la de Agricultura por Contrato, pero también ayudándole al pequeño productor con lo que tanto desea, y es poder tener un crédito en mejores condiciones de tasa, para poder apostarle al ciclo productivo, pero acompañado con un contrato con quien le va a comprar a un precio fijo y quien ya le permite tener certidumbre.

Hoy hemos cumplido con una línea de crédito, la más baja que tenga el sistema financiero de Colombia para apoyar a los pequeños productores del país.

En adición a eso –también lo dije durante tantas oportunidades– el pequeño productor también necesita unos mecanismos de protección cuando aparecen inclemencias de la naturaleza o cuando se presentan volatilidades relacionadas con precios.

Por eso le hemos apostado al desarrollo también de los microseguros.

Así como vamos a disponer de 100 mil millones de pesos para el programa de crédito, que permiten apalancar 750 mil por año, estamos introduciendo una línea de seguros por el orden de 80 mil millones de pesos para proteger a los pequeños productores, cuando tienen esas adversidades que pueden comprometerles, muchas veces, la entrega de los productos.

Otro avance que estamos cumpliendo.

Y quiero decirles también a mis amigos de Boyacá: tantas veces escuché las preocupaciones por prácticas comerciales depredadoras de importaciones que competían de manera desleal con la producción del departamento.

¡Cuánto tuvieron que esperar! Tantas idas a los ministerios, años donde se les escuchaba por un oído y salía y por el otro.

Y nosotros, en tan solo tres meses, hicimos las respectivas denuncias a la Organización Mundial del Comercio para que las papas congeladas que llegan al país no vengan a depredar la producción del campo colombiano.

Y si a alguien le queda una duda de que aquí hay vocación de defensa de los intereses del campo, simplemente, para que tengan la orden de magnitud, solamente en estos tres meses y algo de Gobierno se han producido el 20 por ciento de las denuncias antidumping que tenga Colombia para proteger a todos los campesinos de este país, que es nuestra consigna y nuestro compromiso.

Desde luego, también quiero que esta sea la oportunidad, no solamente para decirles que queremos irrigar este programa en todo el territorio. Aquí hemos visto unos ejemplos que nos llegan al corazón.

Ver también los almidones. Ver ese compromiso con la producción de Sucre. Ver cada uno de estos maravillosos ejemplos.

Pero estos ejemplos tienen cara, tienen corazón, tienen forma, tienen sentimientos.

La meta nuestra es que lleguemos al año 2022 con 300 mil pequeños productores en este esquema de Agricultura por Contrato, para que se vea en todo el territorio nacional.

A mí me complace que cuando uno viene a Boyacá, a esta tierra de patriotas donde se gestó nuestra Independencia, y donde tenemos que hacer mucho por el Bicentenario, decirles también que en muchos diálogos que tuvimos con los campesinos, escuchábamos preocupaciones.

Nos decían, por ejemplo, que el ICA estaba carcomido por el clientelismo. Que el ICA se había convertido en una institución al servicio de algunos intereses políticos. Y que por lo tanto necesitábamos recuperarlo.

Otros me decían que el Banco Agrario no estaba llegando a los territorios, y no estaba innovando y se estaba deteriorando la cartera en muchos territorios.

Otros nos decían que había que invertir más en los bienes públicos cuando se configurara el presupuesto del sector agropecuario.

Y otros sectores se quejaban porque, por algunos intereses, les habían quitado la administración de los fondos que tenían, de carácter parafiscal, para poder acompañar a los pequeños que estaban produciendo su leche y que necesitaban estar protegidos contra la llegada de la aftosa.

Todo eso lo íbamos conversando. Y aunque llevamos poco tiempo en el Gobierno, aquí se habla es con resultados.

Iniciamos de nuevo la tecnificación del ICA y sacar cualquier forma de clientelismo en la manera en la que opera el Instituto, para que esté al servicio de los campesinos y los pequeños productores. Para que cumpla en los tiempos que debe ser.

También se han hecho importantes transformaciones en el Banco Agrario.

En estos tan solo tres meses y algo de Gobierno, hemos visto cómo el crédito ha crecido en un 32 por ciento. Y adicionalmente, estamos desarrollando productos para llegarle al campesino a su finca.

Empezamos ahora, con el doctor Francisco Mejía, un programa piloto donde ya pueden ir agendes de crédito con sus tabletas, con conectividad, a aprobar el crédito en las fincas y no que el campesino tenga que ir y moverse durante horas para llegar a las cabeceras municipales del país.

Iniciamos también una distribución distinta al presupuesto del sector.

Siempre habíamos visto 90 por ciento para subsidios, 10 por ciento para bienes públicos.

Y el problema ahí es que el campo necesita los bienes públicos, que son los distritos de riego, que son los centros de acopio, que son los bancos de materiales, que son los consolidadores, los transformadores en zona de cosecha.

Este año, aunque hemos tenido restricciones, podemos decirle al sector que logramos un avance, donde estamos próximos a llegar a ese deseo del 50/50, 50 en bienes públicos para que podamos llegar al campo con proyectos que permitan transformar la actividad de todos los campesinos.

Y no puedo dejar de mencionar un anhelo, que me lo decían los amigos de ISA. ¿Qué vamos a hacer con la vivienda rural? Hay muchos campesinos que tienen su vivienda rural con cariño, de tiempo atrás, pero están muy destruidos los techos, los pisos, las cocinas, los baños, las fachadas.

Pues también quiero decirles que en estos tres meses y algo de Gobierno, pusimos en marcha el programa ’Casa Digna, Vida Digna’, que en los próximos cuatro años va a mejorar 600 mil viviendas, de las cuales 660 mil serán para los campesinos de Colombia. Y estaremos recorriendo el territorio.

En fin, son tantas cosas que yo podría contarles y mucho más en esta tierra querida de Boyacá.

Pero este programa ‘Coseche y Venda a La Fija’ es para que los campesinos puedan hacer una transición, de ser vendedores o productores de subsistencia, a convertirse en grandes emprendedores.

¿Cómo lo hacen? No ocurre de la noche a la mañana, lo hacen porque empieza la asociatividad. Lo hacen porque escalan en la producción. Lo hacen porque tienen un contrato.

Y como lo decía usted, Luis Fernando –yo lo escuché, usted lo dijo mejor que nadie–, ese contrato es ya la garantía para poder expandir y generar el empleo y por eso va a estar también el Banco Agrario al servicio de los productores.

Lo que hoy empieza en esta tierra, espero que se siga multiplicando. Y espero seguir viniendo a Boyacá, a una tierra que me ha dado tanto afecto, para decirles que los campesinos están en el corazón de este Gobierno.

Nuestra bandera es la equidad y la equidad es la justicia social.

Y la justicia social no se hace con el discurso de los demagogos, que ya sabemos la destrucción que ha sembrado en otros países. Se hace es con la actitud de los pedagogos y no hay mejor pedagogía que enseñar a producir, acompañar la producción, unir la producción y escalarla.

¡Que viva y que empiece este programa ‘Coseche y Venda a la Fija’!

Muchísimas gracias.

(Fin)

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