Palabras del Presidente Iván Duque en los 20 años de Transparencia por Colombia

Discurso

Palabras del Presidente Iván Duque en los 20 años de Transparencia por Colombia

Foto: Presidencia de la República

Bogotá, 20 de noviembre de 2018.

 

Quiero expresarles a todos ustedes, que a mí me complace muchísimo estar esta noche en este evento, donde se conmemoran 20 años del nacimiento de Transparencia por Colombia.

Era el año 2000, y yo estaba iniciando en el Ministerio Hacienda un programa que se llamaba ‘Transparencia en Línea’ para monitorear la contratación estatal y fue la primera vez que hablé con Rosa Inés Ospina.

Hicimos un convenio, para supervisar la contratación pública de lo que en ese momento se llamaban fondos de asistencia especial, mal llamados y después protuberantemente crecidos, cupos indicativos que se manejaban a través de varias entidades del Estado.

Y mi obsesión en aquel momento era monitorear cada uno de los recursos, hacerlo en convenio con los organismos de control y tuve en ese momento el apoyo de Rosa Inés y siempre lo agradeceré.

Porque la lucha contra la corrupción ha sido uno de mis derroteros en mi vida pública, en mí accionar laboral, en los organismos multilaterales, en la academia. Entonces vengo motivado y complacido a expresar lo que debe ser el planteamiento central de nuestro Gobierno.

Y yo empiezo por acá, porque la lucha contra la corrupción lo primero que requiere es que no tengamos hipocresías en la sociedad.

Corrupción no es solamente el que peca por la paga o el que paga por pecar, la corrupción es la degradación moral del individuo, la degradación moral de la sociedad y por eso la sociedad no puede tener relativismo moral frente a ninguna forma de delito.

Porque si bien rechazamos el peculado o el tráfico de influencias o la usurpación de recursos públicos. También el principal deber de la sociedad es entender que hay todas las formas de criminalidad constituyen corrupción. Todas, las formas de corrupción son crímenes y todos los crímenes son formas de corrupción.

Y eso sí que es importante porque en Colombia no podemos tratar a unos crímenes rasgándonos las vestiduras y después ser genuflexos o tolerantes con otros o tratar de matizarlos u ocultarlos a través de discursos señoriales.

Lo primero que necesita Colombia para derrotar todas las formas de corrupción es que tengamos la misma contundencia frente a todos los crímenes y no tratemos de darles tratamientos diferenciados.

Por eso, desde el primer día de nuestro Gobierno, les dijimos a los colombianos que presentaríamos un paquete legislativo, que lo radicamos el 8 de agosto, donde teníamos más de cinco iniciativas para enfrentar la corrupción.

Entre ellas, que dejáramos claro mirando hacia adelante para no estar recabando sobre lo que ya tenía desarrollos normativos que ni el secuestro, ni el narcotráfico, fueran considerados delitos conexos al delito político, para que no buscarán un tratamiento de impunidad y que no gozaran de beneficios, de atenuación o de sanción, o de no tener sanción proporcional.

Lo planteamos mirando hacia el futuro, porque obviamente no queríamos volver a las discusiones ya cerradas, pero era una forma muy clara decir los colombianos entendemos que esos dos crímenes, que también constituyen mecanismos para carcomer y debilitar las instituciones necesitaban una sanción absolutamente ejemplar.

También presentamos un proyecto, donde se declaraba la imprescriptibilidad de los delitos de corrupción, muy controversial ese proyecto sobre todo para muchos puristas del derecho penal.

Pero hemos visto varios países del mundo que avanzan en esa dirección, y si bien ese debate en el Congreso ha tenido dificultades. Lo cierto es que logramos unir esa iniciativa al proyecto de probidad presentado por el Procurador, donde decidimos aumentar a 20 años la imprescriptibilidad de delitos de corrupción y también sancionar por un período similar a las empresas que cayeran en las prácticas de corrupción, entre otras cosas, avanzando en el levantamiento del velo corporativo.

Presentamos una iniciativa también para que todos los funcionarios públicos, todos, hicieran públicas las declaraciones de bienes y las declaraciones de renta. El proyecto va avanzando en el trámite legislativo y seguimos allí, pero me complace hoy, y esta noche, presentar medidas concretas.

Y aquí le dejó doctora Rosa Inés esta directiva presidencial donde todos los ministros, todos los viceministros, directores de departamento y superintendentes deben hacer pública su declaración de renta.

No vamos a esperar desde el Ejecutivo a que se surta el trámite y estamos mostrando que hay vocación de ejemplo desde la administración pública.

También presentamos una iniciativa, para que nosotros limitáramos el número de periodos de las personas que están en los cargos de elección popular, sobre todo en los cargos colegiados.

Si bien el proceso en una de las Cámaras, en efecto ha tenido dificultades, hoy el proyecto sigue vivo en la reforma política que se discute en el Congreso de la República.

Y espero que si la dificultad es si se aplica o no en el 2019, por la cercanía del proceso electoral, no importa si lo hacen vigente a partir del año 2022, pero Colombia necesita avanzar en esa dirección.

Presentamos también una iniciativa de reforma política, que cambia las costumbres de la política, buscando que eliminemos el voto preferente, que tengamos un sistema de listas cerradas con mecanismos de democracia al interior de los partidos, para garantizar mayor idoneidad y mayor responsabilidad por parte de los partidos políticos, cuando se trata de las prácticas y conductas de sus elegidos, además de transparentar mucho más el financiamiento de las campañas.

Presentamos un proyecto para que los pliegos tipo se extiendan a muchos más sectores distintos al de infraestructura y el proyecto va adelantando su trámite, y además acompañamos la iniciativa del Fiscal General de la Nación donde se acaban los beneficios de casa por cárcel o de reducción de penas para quienes han incurrido en estos delitos.

Todo esto ha tenido el apoyo del Gobierno y lo ha tenido reconociendo además, que si queremos que la agenda avance, teníamos que privilegiar en el trámite las reformas constitucionales porque ellas no pueden gozar de trámite de urgencia, pero una vez se han ido evacuando esos proyectos, hemos presentado el trámite de urgencia para cumplirle al pueblo colombiano.

Y no solamente nos quedamos ahí, apoyamos no en los fragores de la campaña electoral, desde el mes de abril públicamente respaldé la Consulta Anticorrupción, le pedí a mi partido que la votara en el Congreso, la apoyé como Presidente y aunque no logró el umbral, apoyamos esa expresión de los ciudadanos convocando una mesa técnica donde también se han presentado iniciativas y ahí está la discusión.

Lo que no puede ocurrir es que cuando tenemos dificultades en los trámites, salgamos a cobrar responsabilidades de otros y no entender que el trámite de estas iniciativas, es de todos los partidos que estuvieron en esa mesa técnica. Ahí no hay color político, la lucha contra la corrupción no es ni izquierda ni de derecha, ni le pertenece a ninguna colectividad, debe ser la tarea de todos los colombianos y es en ese sentido que nosotros la asumimos.

Yo digo todo esto esta noche porque también comparto sus preocupaciones, doctora Rosa Inés y doctora Ferreira. Hace 20 años cuando empezó a esta iniciativa con los primeros índices globales donde se medía Colombia, aparecíamos en el puesto 34, 20 años después, estamos en el puesto 37.

¿Por qué estamos allí? Estamos allí porque no hemos asincerado nuestras conductas como sociedad. Estamos allí porque hemos permitido que se manejen las relaciones institucionales de alguna manera soterrada, aceptando que puede haber canonjías, dádivas, componendas, trapisondas, para manejar las relaciones del gobierno, y a eso algunos lo llaman gobernabilidad.

Gobernabilidad no puede ser el trueque entre poderes públicos, gobernabilidad no puede ser el cambio de intereses entre poderes públicos. Gobernabilidad debe ser el respeto por la independencia de las instituciones y que los trámites, en las instituciones, se hagan a plena luz del día con el total escrutinio de la sociedad colombiana.

Y si el precio que tenemos que pagar por defender esa independencia, es que no tengamos el concepto de las aplanadoras o los ferrocarriles, pues ese precio lo tendremos que pagar pero lo que tenemos es que darle trascendencia y respetar de una vez por todas, que se acabó la mermelada y se acabaron ese tipo de prácticas entre los poderes públicos. Eso es lo que está en juego.

Reclamábamos por mucho tiempo si se avanzaban esa dirección y cuando se decide avanzar aparecen las preguntas de algunos, será que se puede, el solo hecho de formularse la pregunta, es prácticamente aceptar que la corrupción es una forma de conversación, por eso es tan importante que estos temas sobre la mesa no se queden perdidos.

Y lo otro tiene que ver con el sector privado también, y en la forma en la que se maneja el Estado con el sector privado. Robert Klitgaard quien acompañó durante mucho tiempo los esfuerzos de transparencia internacional en sus albores definida corrupción como monopolio más discrecionalidad menos transparencia.

Lo que necesita el Estado es acabar con los monopolios de información y eliminar esas franjas de excesiva discrecionalidad a través de la cual muchos funcionarios convierten pequeñas células de poder en estructuras extorsivas para poder movilizar los servicios del estado.

¿Cómo se incrementa la transparencia? Con más tecnología

¿Cómo se incrementa la transparencia? Con más escrutinio de la ciudadanía, con más participación de las veedurías, con mejor rendición de cuentas.

Todos compromisos que hemos asumido desde este Gobierno.

Y una de esas fracturas está en el exceso de trámites para el desarrollo de actividades por parte del Estado en su relacionamiento con el sector privado.

Lanzamos el Programa Estado Simple, Colombia Ágil para eliminar y racionalizar y digitalizar tramites que se habían convertido o bien en obstáculos cuasi impuestos o también en focos de corrupción; 70 trámites hemos intervenido a la fecha, llegaremos a 100 antes de terminar el año y estaremos en 800 antes del 7 de agosto del 2019.

Nuestro compromiso es también para que se acaben los carteles de únicos proponentes, para que se acabe en el país también esa práctica deleznable donde tenemos una contratación excesiva a dedo en muchas instituciones.

De manera que, doctora Rosa Inés y doctora Ferreira, aquí lo que nosotros queremos es transformar realmente a la sociedad colombiana y que nosotros realmente, pongamos el dedo en la llaga donde esté el fenómeno de la corrupción.

La corrupción destruye la democracia y destruye valores. Pero no nos vamos a quedar solamente en lo paliativo, en lo sancionatorio o en lo denunciatorio, también tenemos que ir a las raíces del problema y tiene que ver con la ausencia de una formación ética en la sociedad desde edad temprana.

Y hemos buscado con la Ministra de Educación, en todos estos programas de expansión de la jornada única, en todos los programas de formación integral, que tengamos nuevamente la enseñanza de la cívica, de la ética en la sociedad colombiana y no vamos a desfallecer en ello.

Yo les agradezco a ustedes profunda, ente esta invitación, agradezco el esfuerzo de esta institución que la necesitamos cada vez más vigorosa, más independiente, formulando comentarios, orientando las políticas públicas pero también la queremos ver con el mismo ahínco con el que se denuncian ciertos delitos, también verlos denunciar otras formas de corrupción que han degradado históricamente la sociedad colombiana y que necesitan la misma sanción ejemplarizante.

Le deseo doctora Rosa Inés y doctora Ferreira, Transparencia por Colombia, 20 años de más éxitos y aquí estaremos para acompañarlos.

Muchas gracias.

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